Durante tres décadas de negociaciones en las Naciones Unidas, hay pocas posibilidades de que el acuerdo de la cumbre sobre el clima refleje la realidad de lo que le está sucediendo a nuestro planeta: la humanidad está sobrecalentando el planeta a niveles peligrosos al continuar quemando combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón). Transferir esta evidencia científica al texto de la cumbre fue imposible debido al firme veto a cualquier mención del combustible por parte de los principales países productores. “Hemos estado tratando los síntomas, nunca hemos dicho que los combustibles sean la principal causa de este cáncer, y eso es lo que tenemos que abordar”, concluyó Juan Carlos Monterrey, enviado especial de Panamá para el cambio climático.
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