UJYPVW4ZANDBDP4W2Q6M5HWTLM.jpg

El miércoles, los cargos estadounidenses contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Rubén Rocha Moya y otros ocho altos funcionarios del estado por su presunta participación en el narcotráfico cayeron como una bomba política en México. Las acusaciones del norte contra uno de los gobernantes del partido gobernante Morena han llevado al punto de ruptura las relaciones entre los gobiernos de Claudia Scheinbaum y Donald Trump, quienes llevan meses presionando a México por la influencia del crimen organizado en el país. La acusación de los fiscales de Nueva York sitúa al presidente en una encrucijada. Podría defender a uno de los suyos y darle la espalda a Trump, o podría entregar al gobernador de un estado sumido en la violencia desde hace más de un año debido a una pelea entre facciones del poderoso cártel de Sinaloa.

Continuar leyendo

Referencia

About The Author