Otra palmadita en la cabeza, una última palabra de aliento y luego el perro Puk, de doce años, desaparece en el ascensor que la lleva a la sala de equipajes. Para muchos propietarios, quizás la parte más emocionante del viaje comienza en este momento. Ves a tu mascota desaparecer, pero ¿qué pasa después?
Referencia