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Soledad Gallego-Díaz aparece en EL PAÍS. Antes de convertirse en la primera directora del periódico, fue responsable, entre otras tareas, de la información parlamentaria a los corresponsales en Bruselas, París, Londres, Nueva York y Buenos Aires. Su influencia aún perdura en la columna dominical de Backpage. idea Y mantiene su enfoque en encontrar información auténtica como si fuera su primer día en la industria. Por eso, este miércoles, al recoger el primer Premio Aurelio Martín a la Ética del Periodismo organizado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), llamó a las decenas de colegas profesionales de todas las generaciones presentes en la ceremonia a recordar más que nunca en estos tiempos de incertidumbre el terreno común que distingue la profesión de los periodistas de la de los no periodistas. “Éste es el principio democrático básico del que estamos hablando aquí”, dijo Winner. “La profesión del periodismo requiere un compromiso inmediato desde el momento en que se inicia”.

Además de la presencia de la presidenta de la Asamblea General, Francina Armengol, un nutrido público llenó una gran sala de la sede madrileña del Instituto del Registro de la Propiedad, junto al director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, y el exdirector del diario, Jesús Ceberio. Entre otros altos compañeros de la redacción, Xavier Vidal-Folch cantó la canción. elogio El expresidente del diario, Joaquín Estefania, pidió disculpas por faltar al evento por un “contratiempo temporal” pero no promocionó “las virtudes profesionales de Soledad Gallego-Díaz”. Antes de pronunciar su discurso, el presidente de la FAPE, Miguel Ángel Noceda, recordó las virtudes del periodista segoviano Aurelio Martín, fallecido en 2023, y cuyo “ejemplo en la defensa de la libertad de expresión y de los derechos de los periodistas y en la lucha contra la desinformación” se rememoró con este nuevo galardón. Noseda dijo que el premio era un homenaje al hombre que lleva su nombre y al ganador por primera vez: “Ambos son ejemplos impecables de la carrera de un periodista”.

Ya en el podio, Vidal-Folci recordó años de complicidad con Soledad Gallego-Díaz. Señaló que con ella, Joaquín Estefanía, André Misé “y tantos de nosotros aquí” todavía existe “una fantasía utópica basada en el oficio periodístico”. Para Vidal-Folch, el premiado “es un auténtico maestro de ética periodística”, “amor a la persona” y “impulso de conciencia cívica”. Madrid Lenian, 74 años, ministra liberal y bisnieta de Sagasta, hija de uno de los fundadores de instituciones educativas liberales, el matemático y profesor universitario comunista purgado por la dictadura y fallecido en Caracas, Gallego Díaz, participó en la publicación exclusiva del proyecto de Constitución española durante la transición española. cuaderno de conversación. Como recuerda Vidal-Folci, el primero llegó a simbolizar una forma de hacer las cosas y de entender la profesión: “Periodismo relevante y auténtico. Responsabilidad individual y trabajo colectivo. Servicio a los ciudadanos. Y respeto al espíritu liberal y libertario de una democracia en ciernes”.

“Un excelente explorador olfativo”

Vidal-Folci recordó que desde antes de la fundación de El País (el próximo mes de mayo se cumplirá el 50 aniversario del periódico), el laureado había desarrollado una labor periodística en múltiples frentes, incluido el de la Cadena SER (parte del Grupo Prisa, la editorial del periódico). Lo más importante, según el autor del libro. elogio, “Un gran explorador de olores, siempre el primero en saber qué se está cocinando y hacia dónde van las cosas”. Defiende “una combinación de redacción joven y veterana y una defensa sistemática de la igualdad de género” y está convencido de la necesidad de corregir errores. “Siempre existe esta frase: ‘Así no es como funciona'”. O al final: ‘Arreglalo, chico’.

Al recibir el premio donado y diseñado por la Real Fábrica de Cristales de La Granja, Soledad Gallego Díaz dijo que Aurelio Martín era uno de los periodistas que más admiraba y que también estuvieron presentes varios de sus familiares. Dijo que el premio que lleva su nombre “conmemora la carrera de periodistas que se han destacado por su integridad y su compromiso con algo que nunca debe perderse: el periodismo que contrarresta la desinformación es más necesario que nunca”. El exdirector de El País lamentó que el periodismo “ha dado a los conglomerados tecnológicos y mediáticos un acceso sin precedentes a medios increíbles”. Por ello, insistió el ganador, “hay que esforzarse en comprender el origen de la información que se difunde y tener presente esta idea”. Hizo un llamamiento a los presentes: “Sed conscientes de la necesidad urgente de considerar la lucha contra este fenómeno. Existe una base común entre el trabajo de los periodistas y el trabajo de los no periodistas. Si no somos conscientes de esto, será nuestro defecto. Les agradezco que se den cuenta de la responsabilidad que está en sus manos”.

El Presidente del Congreso concluyó el evento enfatizando la responsabilidad social del periodismo defendida por Soledad Gallego-Díaz. Y añadió: “Sin información fiable no hay ciudadanía crítica. Sin ciudadanía crítica, la democracia se debilita”. A continuación se sirvió vino español, acompañado del jolgorio propio de la industria.

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