Es el segundo empleador de España. La Sociedad Estatal de Participación Industrial (SEPI) cuenta con 87.000 empleados públicos, lo que la sitúa por delante de grandes empresas como El Corte Inglés, Telefónica, Caixabank o ACS. Sólo superada por Inditex (100.000 empleados), el brazo inversor de la compañía … El Gobierno aglutina los recursos humanos de algunas de sus empresas, como Correos, Tragsa o Navantia, y Su plantilla creció un 11% Porque Pedro Sánchez está en el gobierno.
Este gigante de recursos humanos no está en su mejor momento Momento de reputaciónLa detención de su expresidente, Vicente Fernández, por incumplimiento de contratos públicos, el uso de Monclovita para infiltraciones en empresas estratégicas y el nombramiento de presidentes políticos (el caso de Telefónica e Indra), y las graves acusaciones de corrupción formuladas hace unas horas por Víctor de Aldama, el uso por parte de Begoña Gómez de la SEPI, la propiedad más lujosa para cumplir sus ambiciones laborales, ha dejado al país sacudido.
Sin embargo, el mayor peligro que afrontaba la sociedad nacional liderada por Belém Guarda era el nacimiento de la llamada “sociedad”. Comité de Inversiones Estratégicasuna agencia de próxima creación dependiente de la Oficina Económica de Moncloa, que cederá las decisiones clave hasta la fecha a través de la SEPI a su titular, Manuel de la Rocha. Es invención de un gobierno que no tiene más que buenas ideas, el propio presidente Pedro Sánchez y su equipo de asesores, quienes dijeron en su momento que buscarían “identificar y priorizar proyectos empresariales que impulsen la transformación verde, la digitalización y la innovación como pilares fundamentales del desarrollo económico sostenible”. ¡Vete ahora! ¡La canción que le cantaban a las ovejas ya no funcionó! A esto se le ha llamado intervencionismo puro y duro, y ya son muchas las voces que comparan las actuales políticas de Sánchez, que comparten el gusto por el aumento de las empresas públicas y el control estatal sobre el tejido empresarial, y que recuerdan al Instituto Industrial Nacional (INI) del franquismo.
El caso es que en la sociedad pública Sucesor del antiguo INI Ya sabes lo que es quedarse con huesos y sin capacidad para gobernar, como el gobierno de José María Aznar. Las tijeras han caído al fondo, dejando sólo un papel marginal a Josep Pic como ministro de Industria y Energía, ya que la clave es vender activos de inversión para depositar dinero en las arcas del Estado.
Pero el torbellino de adversidades para la SEPI no acaba ahí, porque a la lista de tales amenazas hay que añadir también la salida de la vicepresidenta María Jesús Montero de Andalucía, ante nuevo ministro de finanzas Que no quiere tener nada que ver con el pasado turbulento; y la frenética contratación del exministro José Luis Ábalos para su “affaire” por empresas de la órbita de organismos públicos como Tragsa.
La guinda del “marrón” es la utilización de empresas como Telefónica e Indra (los presidentes de ambas compañías fueron nombradas por la SEPI) en colaboración con Begoña Gómez y su polémico “software”. Serias acusaciones de deslealtad del gobierno flotaban en el aire y nadie quería apoyarlas ni siquiera escucharlas. Como dicen, en la SEPI, “saben cosas”.
A Guarda le empezaron a doler los oídos. Y un teléfono. ¿Y si De la Rocha no tuviera límites? Si los beneficiarios tienen un corazón agradecido y están dispuestos a utilizar fondos públicos para expresar lealtad política; si las acusaciones populares ya han pedido una declaración de los presidentes de Telefónica e Indra -perdón por la redundancia- en el caso del “software”… En la SEPI temen lo peor, que no sólo es un cero en la izquierda, sino que también se come una bolsa marrón histórica, sobre todo posible Nuevo gobierno a partir de 2027.
Ya están explorando las ofertas de la agencia para que consultores externos puedan elaborar un informe personalizado para demostrar plenamente su papel de agencia y su contribución económica. Crisis de reputacióny proporcionarles argumentos que destaquen la necesidad de instrumentos nacionales como la SEPI para guiar sus políticas industriales y su presencia en áreas clave.
-

En medio de una crisis reputacional
Me dijeron que distintas empresas que dependen de la organización también han creado grupos de trabajo internos, formados por gente de la propia SEPI, para realizar ejercicios de resiliencia en el mismo sentido. De todos es sabido que la imagen de la SEPI se ha deteriorado notablemente en Moncloa y en la propia organización, y que se está recurriendo a tácticas desesperadas para proteger los garbanzos.
Los asesores externos parecen tener dificultades para justificar la decisión de algunos famosos de acercarse a Indra Destruye tu filial Minsait es responsable de las soluciones de transformación digital. Ahora es invendible porque nadie entiende lo que hay allí, y los que permanecen allí sólo quieren irse con una buena solución mientras puedan.
Ahora que informamos de algunas decisiones incomprensibles por parte de nuestras empresas participadas, seguro que la SEPI podrá explicarnos los motivos de la salida del ex ministro Zapata de Telefónica. Trinidad Jiménez. Diez años después, renunció al directorio y continuó como consultora. También dejará atrás un preciado pasaporte diplomático que le permite inmunidad personal, exenciones fiscales y procedimientos aduaneros y le garantiza un acceso más fácil a funcionarios y gobiernos extranjeros. Veremos.
Bueno, el trabajo de la SEPI aún está por hacer. Y por supuesto Belén Guarda. ¡Y De la Rocha, faltará! Esta semana desafiaron al Congreso a explicar el “Caos de Indra”. Se puede observar que prepararán informes sobre el brillante futuro que les espera a las instituciones estatales y a los gobiernos. Oficina Económica Monclovita.
