La batalla por el liderazgo de la MLS madrileña entre Mónica García y Emilio Delgado llevaba meses gestándose y, aparte de ser un secreto a voces, finalmente estalló, nada menos que en televisión. Después del anuncio … El sábado, cuando pretende volver a ser candidata del partido, enfrentándose por tercera vez a la popular Isabel Díaz Ayuso, la líder del grupo y su coportavoz en el consejo comunitario participaron públicamente en un programa de televisión en el que se discutía el desarrollo de las primarias.
Si bien los representantes regionales han expresado más de una vez su intención de desafiar el liderazgo del partido de García pero aún no han tomado medidas, él está comprometido a extender los derechos de voto a todos sus seguidores, pero el ministro de Salud argumentó que sólo los militantes pueden votar bajo las regulaciones aprobadas por el Congreso anterior en mayo pasado. Para obtener esta condición no es necesario pagar cuota, sólo es necesario demostrar participación en las actividades internas y orgánicas del partido. Los partidarios de Delgado denuncian el movimiento, que es crítico con el liderazgo, como un medio para limitar la democracia interna.
El conflicto entre García y Delgado -que ha ganado notoriedad en los últimos meses por sus contactos con el republicano Gabriel Rufián, con quien celebró un sonado seminario en la capital para apoyar los esfuerzos de la izquierda española por unirse en el proceso de reconfiguración del espacio tras la marcha de la vicepresidenta Yolanda Díaz y el fracaso del proyecto Soumal- ha provocado malestar interno en departamentos afines a la ministra de Sanidad, que, creen, no está en ese lugar ni en ese momento.
«No se entiende, no son formas. (El debate sobre el sistema de primarias fue legal, pero no pidió modificaciones en su momento)”, critican unánimemente varias voces internas pertenecientes a esta facción, recordando que el portavoz conjunto de Mas Madrid tuvo la oportunidad de modificar la parte de la Ordenanza de Participación relativa a la participación orgánica, pero el ex alcalde de Móstoles no lo hizo. “No sabemos lo que quería. Primero, pide una cosa; luego, otra cosa…” Estas mismas fuentes consideran a Delgado candidato a representación nacional en la Cámara de los Diputados y no a Presidente de la Comunidad de Madrid.
El lunes, la conferencia regional de Mas Madrid, máximo órgano de gobierno, aprobó por votación (21 a favor, 3 en contra) las directrices establecidas hace un año para la participación de los activistas en el proceso democrático interno. Apenas un día después, el martes, emitieron un comunicado, visto por ABC, en el que pedían “rendición de cuentas y cauces internos”. “El debate interno debe darse a través de los canales orgánicos del partido, que es un espacio legítimo para contrastar posiciones (…). Todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión públicamente, pero exponer los debates internos y las conversaciones privadas en los medios de comunicación no ayuda a fortalecer el proyecto (…). Ante todo, nuestra prioridad debe ser cuidar la organización (…). No perdamos de vista nuestros objetivos”, pidieron desde la dirección de la formación.
Tesh Sidi, diputada de Más Madrid en la Cámara Baja, también quiso lanzar un mensaje de “tranquilidad” en la rueda de prensa previa a la conferencia ordinaria de oradores del martes ante lo que calificó de “conflicto” entre ambos líderes, aunque a su juicio “es perjudicial para el proceso progresista”, especialmente en el proceso de reconfiguración del espacio político de la izquierda del Partido Socialista, y especialmente en el proceso de construcción del Partido Socialista. Mas Madrid ganó las elecciones con una nueva coalición. Encargada de promoción junto con Izquierda Unida (IU), Comuns y Movimiento Sumar. De todos modos, denunció, en alusión implícita a sus compañeros de partido: “No creo que sea ilógico deslegitimar el proceso”.