Es una nueva semana y la izquierda ha vuelto a cerrar las puertas de la comisión parlamentaria del Parlamento de Madrid. Si la semana pasada los partidos de izquierda PSOE y Más Madrid plantearon el tema del consumo de drogas junto a Vox del Consejo Superior de Investigaciones, … Ahora le toca el turno a la Comisión de Supervisión de Contratos, acéfala desde que la expresidenta Ana Cuartero dejó el cargo en medio de desacuerdos con el Partido Popular y protestas por los problemas que encontró en su cargo.
El nuevo boicot de la izquierda a las instituciones parlamentarias se suma a una lista que ya ha comenzado con el portavoz de su comisión Begogna y examina también la financiación especial de Cataluña y el impacto del acuerdo de Sánchez con los independientes madrileños. Por tanto, esto no sorprende demasiado al Partido Popular, que ya es experto en “cerrar” a la oposición durante esta legislatura.
Manuela Bergerot, portavoz del Parlamento de Mas Madrid, informó este lunes tras una reunión de la comisión de presidente que su partido se había retirado de la comisión de seguimiento de contratos “en señal de protesta”. Masmadrid no tiene intención de volver a participar en el órgano parlamentario “algo a lo que se resiste desde octubre” hasta que el Partido Popular elija un nuevo presidente de la comisión.
Bergerot dijo que el Partido Popular estaba “preocupado” por que Mas Madrid asumiera la presidencia, que la comisión fuera efectiva y que descubriésemos casos de corrupción. “Esto lo hemos hecho en el caso FP y en el caso Campus”, señaló.
En febrero de 2024, se informó desde Vox que Ana Cuartero, expresidenta de la Comisión de Supervisión de Contrataciones de la Comunidad Autónoma de Madrid, dimitió por “dificultades encontradas por el gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la supervisión de los contratos ejecutados por el gobierno de Ayuso en la Comunidad Autónoma de Madrid”.
Vox señaló en su momento: “Después de que la administración regional hizo cambios legales y tomó el control total de la Comisión de Transparencia y la Cámara de Cuentas, que es el último bastión de los grupos parlamentarios que monitorean las acciones económicas de los gobiernos regionales”. Ana Cuatello, sin embargo, acusó al presidente de la Asamblea, Enrique Osorio, de “colusión con el gobierno de Díaz Ayuso” por prohibir sistemáticamente el registro de iniciativas por grupos, impidiendo así a la comisión ejercer su control.
El portavoz del Partido Popular, Carlos Díaz-Pash, respondió que la salida de Mas Madrid era “un acto más” del partido y de la oposición en el Parlamento, en este caso en la comisión que supervisa algunos contratos públicos. Hay una vacante porque Vox renunció a la presidencia, “y las normas establecen que cuando un miembro de un partido político deja un puesto en la junta, su partido debe cubrir la vacante”. “La vacante se resolverá una vez que Vox nos diga qué miembro de su grupo ocupará la vacante en la junta”.
Según el Reglamento del Parlamento (artículo 65.5), “las vacantes en un escaño de comisión que se produzcan durante el período legislativo se cubrirán con el consentimiento de la comisión, que procederá a nombrar representantes propuestos por el grupo parlamentario al que pertenece el miembro de ese escaño”.