La justicia es lenta. Este es un axioma irrefutable. La situación con el apagón del 28 de abril de 2025 no será diferente: no se esperan grandes pagos de compensación a los afectados hasta la próxima década. también, … La cantidad no importará tanto como se esperaba inicialmente.
Según entiende este diario de fuentes jurídicas, el proceso judicial relacionado con el cero eléctrico del año pasado supondrá una carrera de fondo, con duraciones variables en función de los daños causados y de la primera solución.
Aún no hay reclamaciones claras contra nadie. Ni contra Red Eléctrica, ni contra las distribuidoras de electricidad… nada. Afectados: Particulares, empresas e industrias, a través de sus compañías aseguradoras, están a la espera de que se resuelvan los documentos de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) para poder comenzar a actuar.
Para entonces, con posibles pruebas de la culpabilidad del operador del sistema, los recursos legales estarán agotados. Sin embargo, también se espera determinar el papel que juega la editorial, o si los productores también son responsables.
66
documento
La CNMC ha abierto decenas de investigaciones sobre agentes energéticos, y si bien la mayoría no se llevaron a cabo el día del apagón, los documentos de Red Eléctrica sí se remontan en principio al día del apagón.
Al no existir informes hasta el momento que aclaren claramente cuál es la responsabilidad última de nadie, la compañía ha presentado la demanda vía burofax para fijar un plazo para poner fin a la responsabilidad extracontractual e iniciar el procedimiento ya, como ya había anticipado la ABC.
El primer gran paso se dará en unos 18 meses. Durante este tiempo, la CNMC espera resolver los expedientes abiertos relacionados con la caída. Son importantes porque dos de los incidentes, que fueron de gran gravedad, fueron contra Red Eléctrica, que supuestamente incumplió sus funciones como operador del sistema. Aunque también existen documentos muy serios contra algunas centrales nucleares.
500
millón
Las estimaciones de los expertos jurídicos sobre cuánto se podría reclamar son inferiores a las del año pasado, y casi todas provienen de pequeños consumidores.
Posteriormente, se espera que muchas demandas terminen en los tribunales nacionales, y estos procedimientos suelen durar entre cinco y siete años. Debido a la complejidad y el volumen de algunos de los casos (aunque no un gran número), se espera que estos casos finalmente lleguen a la Corte Suprema para unificar los principios, agregando varios años adicionales al proceso.
Como si este viaje legal no fuera suficiente, tanto el frente de los demandantes como el de los demandados admiten múltiples fórmulas. De hecho, los generadores dañados por cortes de energía pueden recurrir a vías legales y se espera que busquen una solución mediante acciones extracontractuales.
4
información
Desde el 28 de abril se han emitido diversos documentos. Aunque solo hay cuatro documentos válidos, todos son ligeramente diferentes y, debido a determinadas circunstancias, no pueden considerarse completamente justos.
Las empresas pueden presentar demandas contra quien consideren responsable del incidente, ya sea Red Eléctrica o la propia distribuidora eléctrica. Los principales daños que reclamaron fueron lucro cesante o pérdidas financieras por no poder recolectar la energía que debían producir y vender el 28 de abril. La única peculiaridad de este caso – debido a la naturaleza de sus actividades – es que deben apuntar a una única persona jurídica, en este caso, a quien creen que es técnicamente responsable del corte. A diferencia de los consumidores comerciales o industriales que pueden atacar en múltiples frentes.
dinero que se mueve
En cuanto al importe de los daños, las estimaciones proporcionadas por fuentes conocedoras del proceso lo cifran en unos 500 millones de euros. Esa cifra está muy lejos de las estimaciones iniciales de más de 3.000 millones de dólares en pérdidas.
Las aseguradoras desempeñarán un papel importante en todo el proceso y serán observadas mientras actúan.
Además, en la gran mayoría de ellos se trataba de empresas como Repsol, Moeve, Mercadona y otras industrias que en aquel momento no daban soporte energético a sus actividades empresariales.
Sin embargo, esas cifras actualmente están en el aire. Como sucede a lo largo de este proceso, no sabremos a quién van a parar la mayoría de los recursos hasta que comencemos a identificar a los responsables y, lo que es igualmente importante, quiénes deben pagar las reclamaciones y cómo las manejarán. En cualquier caso, habrá que esperar al menos cinco años antes de ver algo de luz en este caos judicial.