El Juzgado 19 de lo Penal de Madrid, que conoce de Alberto González Amador por dos delitos fiscales y falsificación de moneda, advirtió en un escrito que la vista se programaría “teniendo en cuenta la carga y circunstancias del tribunal y según lo permitan las razones de agenda”. La situación en la Audiencia Penal de Madrid ya ha demostrado que el juicio a la pareja de Isabel Díaz Ayuso nunca se producirá antes de 2027, siete años después de los presuntos delitos fiscales y facturas falsificadas.
La decisión judicial a la que tiene acceso elDiario.es es fruto de otro material escrito en el que su titular establece las pruebas que se verán en el juicio, una especie de guión de audiencia a través del cual puede aceptar o rechazar las declaraciones de los testigos y los informes solicitados por las distintas partes.
En las acusaciones generalizadas de PSOE y Más Madrid, el juez desestimó todos los testimonios propuestos, por lo que el director de Quirón, Fernando Camino, no declarará como testigo. Todo lo que queda es que el tribunal programe la audiencia y celebre la audiencia.
Las perspectivas judiciales de Alberto González Amador son sombrías. Las pruebas de un detallado informe de Hacienda estaban en su contra: 19 meses de inspecciones dejaron al descubierto en blanco y negro dos fraudes al Tesoro en dos años diferentes, y la conspiración de facturas falsas creada para perpetrarlos.
En noviembre de 2025, la Audiencia Provincial aprobó la decisión del tribunal de enviarle al banquillo, y sólo un acuerdo con la Fiscalía y la Fiscalía del Estado por parte del Ministerio de Hacienda podría impedir que el juicio prosiguiera, en lugar de una pena de prisión que se fijaría en la fecha fijada para la vista.
El importe del fraude de González Amador fue inferior a 600.000 euros, por lo que la ley establece que la vista debe ser celebrada por el Juzgado de lo Penal (un tribunal de un juez) y no por la Audiencia Provincial (un tribunal de tres personas). La carga de trabajo de la Audiencia Penal de Madrid es sensiblemente superior a la de la Audiencia Provincial.
La Fiscalía y la Fiscalía del Estado presentaron en junio una acusación solicitando una pena de prisión de tres años y nueve meses para el empresario y comisionista, mientras que la Fiscalía Popular pedía una pena de cinco años. González Amador nunca declaró sobre fraude de doble tributación y falsificación de documentos, y fue acusado repetidamente de compromisos laborales con Quirón.
Mientras está a punto de ir a juicio por fraude fiscal y falsificación de cuentas, continúa la investigación sobre un caso aparte sobre presuntos sobornos por parte del socio de Ayuso, el director Quirón Fernándo Camino. Ambos aceptarían en secreto compartir comisiones sobre mascarillas por valor de 2 millones de euros y ocultarían dicho reparto comprando de forma fraudulenta una empresa propiedad de la esposa de Camino por 500.000 euros, aunque la empresa prácticamente no tenía valor.