Vivir con nuestras vulnerabilidades, cuidarnos y querernos más son pilares fundamentales de la felicidad de cualquier persona, pero paradójicamente son los primeros que se tambalean en los momentos de debilidad. Por lo tanto, es crucial entender cómo utilizar estos conceptos y métodos. Pablo Roger Cordinac Él lo sabe. … El sacerdote catalán ha tenido una rica trayectoria, que le ha aportado una amplia experiencia en la pastoral y el acompañamiento espiritual.
Estudiantes de posgrado en filosofía y teología, conocidos como Pat Pablo Sirvió en muchas misiones internacionales y durante tres años. capellán militar En el Cuartel de Elbruch (Barcelona), donde siguió acompañando a personas, en este caso miembros del Ejército, acostumbradas a situaciones límite, lo que le permitió aprender mucho. Fue gracias a las historias que había aprendido en los últimos años que el cura militar se animó recientemente a publicar “Caer y levantarse” (palabras)en este libro, da doce razones para seguir adelante incluso cuando esté más deprimido.
Pater Pablo explica que se inspiró en experiencias que vivió en México, Valencia o durante sus misiones en la OTAN. “En cada capítulo trato de explicar que este camino finalmente triunfará”, afirmó el filósofo y teólogo. En declaraciones a ABC, defendió que “a veces en la vida nos encontramos con realidades no deseadas, pero No hay por qué rendirse o tirar la toalla.sino al contrario, sacar fuerzas.
-Como dijiste, la vida se trata de “altibajos”. ¿Es igual para todos?
-Sí, sí, absolutamente sí. El perdedor no es el que cae, sino el que se queda donde está y se niega a separarse. Como dije en el Capítulo 1, está bien caer, pero es necesario levantarse.
-Todos nos encontramos con algún que otro problema en nuestra vida diaria. ¿Cómo debemos afrontarlo?
-Por muchas razones, todos somos víctimas de algún tipo de debilidad, que normalmente no es material sino espiritual. Nuestro desafío es superarlo y me gusta hablar de oportunidades, no de problemas. Malas noticias, pueden venir complicaciones, sean las que sean, la lucha debe continuar. Mientras perseveremos, podremos encontrar nuestro verdadero yo, un yo que sabe disfrutar y superar los momentos críticos.
-¿Cuánto peso debe tener este yo auténtico a la hora de superar debilidades o problemas?
-El mayor freno es centrarse en las limitaciones y no mirar hacia arriba, porque es cuando nos ponemos límites. A veces tenemos que pedir ayuda a profesionales, familiares, amigos o a Dios, pero muchas veces no queremos pedir ayuda para no ser vistos como débiles sino bendecidos por recibir ayuda si se puede superar.
-A veces faltan ganas, o uno está muy obstaculizado, pensando que no sabe cómo seguir adelante…
-Me gusta compartir el principio de que las cosas buenas siempre superan a las malas. Si tienes 20 motivos para estar triste, entonces tienes al menos 21 motivos para motivarte. Lo que pasa es que siempre nos atrae más lo malo, y luego se hace más grande y dejamos de ver lo bueno.
-¿El hecho de que nuestra vida sea apresurada, estresante o estresante también juega en nuestra contra?
-Avanzamos tan rápido que pasamos por alto lo importante y prestamos menos atención a lo importante. Vamos cambiando nuestras prioridades, nos faltan cosas importantes, quedan relegadas y luego acabamos retrasados.
-Para intentar volver a lo importante y superar el problema, argumentas que no hay mejor maestro que tú. ¿porque?
– Ningún problema es igual, incluso el mismo error no es igual para todos. Somos completamente únicos y especiales, por lo que puedes inspirarte o aprender de otros, pero la aplicación en tu vida es única y sólo depende de ti. Tienes que ser el maestro que te enseña y te educa.
“No queremos estar solos, todo el mundo escucha música o enciende la tele o la radio, pero en el fondo hay poco espacio para escuchar”
-Pero también es importante escuchar las opiniones de los demás, ¿no?
-En un capítulo hablé de escuchar. Estamos acostumbrados a hablar y hablar, generalmente muy rápido, y a veces estamos hablando con alguien pero no escuchamos porque pensamos que vamos a responder. Escuchar es clave porque eres capaz de empatizar, lo que nos hace estar más tranquilos. El problema es que, como no queremos estar solos, todo el mundo escucha música, enciende la televisión o la radio, pero hay muy pocos lugares donde escuchar.
-¿Qué se debe hacer con la autoestima y la fortaleza que a veces son difíciles de gestionar?
-Dije en el libro: Hay que quererse y no tener vanidad ni sentido de superioridad, pero el problema es que la gente se compara todo el día, y lo más importante, todo se multiplica a través de las redes sociales. En muchos casos son sólo apariencias, pero algunas personas terminan pensando en sí mismas como fracasadas en comparación con ellas mismas, lo que puede desgastarte y hacerte sentir más pequeño. Se nos dice que creer que somos inferiores o incapaces de hacerlo es una gran mentira. La fuerza es practicarla, es usarla, es luchar por ella, es caer… es aprender a vivir con esa debilidad, y si tiene que permanecer contigo toda la vida, eventualmente te adaptarás a ella. Además, este siempre es el momento perfecto para volver a hacer brillar nuestra belleza y amarnos de nuevo.
-¿Qué le enseñaron los militares sobre la fortaleza, la autoestima o las debilidades que hay que superar?
-Al final tienen su realidad. He estado con jóvenes de 22 años que fueron enviados a asignaciones internacionales y estaban pasando por momentos difíciles porque sus novias estaban fuera, o con otros de 55 años que tenían esposas e hijos que soportaban el dolor de estar lejos de ellos durante seis meses en caso de que algo sucediera. Todos tenemos dificultades, pero en ellas veo mucho compromiso, lucha, fuerza y progreso. Y tu capacidad para aceptar compromisos sin arrepentimientos. En general falta compromiso en el mundo, pero tienen un compromiso claro de defender a su país y a sus compañeros. Sólo hay que ver cómo dicen que morirían por ellos.
-Entonces, ¿el compromiso y su poder será el aprendizaje más importante que los militares entreguen a los ciudadanos?
-Evidentemente, son uno de los puntos fuertes del Ejército. Es más, tus miedos no desaparecerán, ni el éxito de tus poderes se centrará en ellos. No tienes que adaptarte a ellos o terminarás pensando que no puedes con algo o que las cosas saldrán mal. Claro, los militares piensan que podría haber un problema, pero no se concentran allí, no se “enfocan” en ello. Por eso tienen tal poder espiritual.