– Ministerio de Asuntos Exteriores de China
Madrid, 25 de abril (Medios europeos)-
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China advirtió el viernes que el militarismo japonés estaba aumentando “rápida y peligrosamente”, una tendencia que China cree que ha planteado una amenaza real a la seguridad internacional.
Así lo afirmó el portavoz de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, en una conferencia de prensa cuando se le preguntó sobre las recientes medidas de defensa y seguridad de Tokio, sobre las cuales Beijing ha expresado preocupación.
Guo dijo que en el pasado, el militarismo japonés “fabricó amenazas externas, incitó al nacionalismo, manipuló el poder estatal, lanzó guerras agresivas en el extranjero y provocó desastres para el pueblo” y cometió “crímenes atroces” en la región de Asia y el Pacífico.
En este sentido, criticó la actual falta de reflexión profunda de Japón sobre este legado histórico.
El portavoz dijo que los conservadores de Japón continúan presionando para que la política de seguridad sea “más ofensiva y expansiva”, con el objetivo de acelerar la militarización del país mediante la reestructuración de la industria de defensa.
Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón acusó a Tokio de intentar “confundir el bien y el mal” a través de sus iniciativas políticas y diplomáticas.
Las medidas tomadas por Beijing a este respecto incluyen propuestas para reformar la constitución pacifista de Japón, relajar las reglas de exportación de armas, desplegar capacidades de misiles ofensivos y aumentar significativamente el gasto militar. Guo dijo que las acciones demostraban la intención de “allanar el camino para la expansión militar”.
El portavoz también destacó la actitud de Japón hacia la Organización del Tratado del Atlántico Norte, interpretándola como un intento de involucrar a actores externos en la región y contribuir a dinámicas de confrontación.
Finalmente, Guo Wengui advirtió que las consecuencias históricas del militarismo japonés aún existen e instó a los países de la región, incluida China, a evitar su resurgimiento. En sus palabras, “las tragedias históricas no deben repetirse” y “nadie ni ninguna fuerza debe socavar la paz regional”.