Siguiendo la carretera hacia el norte, a pocos kilómetros de Bilbao, se encuentra un pueblo que ha fascinado a generaciones de vikingos, nobles y surfistas. Su origen se remonta al siglo XI, y con el paso de los años ha ido acumulando una belleza que deleita a los visitantes.
Hablaré contigo más tarde … Procedente de Mundaka, la ciudad tiene unos 1.800 habitantes y destaca en la región por su tradición pesquera. Es uno de los pueblos de visita obligada si visitas la Reserva de la Biosfera de Urdaibai o si aprovechas estos días de Semana Santa para interesarte por la historia y la gastronomía de Bizkaia.
Está a 40 minutos en coche desde Bilbao y a hora y media desde San Sebastián. Dispone de estación de tren y líneas de autobús que conectan el enclave con las localidades vecinas. Hay muchas formas de llegar para no perderse su diversa recreación y paisajes.
Los guías turísticos enfatizan primero su atractivo para los surfistas. Mundaka también es conocida como la capital del surf del País Vasco, ya que produce una de las olas izquierdas más largas y consistentes del mundo. La fama de sus aguas la convierte en un importante destino para los surfistas.
Los menos deportistas también podrán disfrutar del entorno natural de la localidad, bañarse en las aguas cristalinas o pasear por los kilómetros de playas de la desembocadura y desembocadura del río Oka. Durante la marea baja, el paisaje presenta una de las postales más famosas de la localidad.
Montañas, surf y un paisaje urbano de ensueño
Otra impresión que dejan los visitantes tras su visita son los retratos de casas coloridas. Ésta es la característica de sus calles: las casas son pintorescas y algunas calles están dominadas por magníficos palacios. Un recorrido por sus barrios debe pasar por el Ayuntamiento de Mundaka, la Iglesia de Santa María de Asunción y el Palacio de Larinaga.
Un agradable paseo por el puerto. Mundaka está asociada a la pesca y al comercio marítimo por lo que cuenta con un gran puerto para embarcaciones de recreo. Puedes admirar las postales en la terraza, perfecta para tomar una copa y admirar la vista al mar y las coloridas casas de mosaicos. También te recomendamos que prestes atención al casino y a la actual biblioteca, dos preciosos edificios que decoran el paseo marítimo.
En esta visita no te puedes perder los pintxos, los vinos blancos de la región y la degustación de productos locales. Los restaurantes de la localidad sirven pescado fresco del Cantábrico y productos de la huerta de Vizcaya, como la pasta de bonito, la empanada de cabracho o las vieiras frescas. Termina tu comida con unas tostadas de carnaval.
Mirador y excursiones cercanas a Mundaka
A sólo unos metros a pie del Mirador de la Atalaya podrás sentir que forman parte del mar. Esta península se sumerge majestuosamente en el mar, revelando a los caminantes la majestuosidad de su aire, colores y paisaje natural. El mirador de Portuondo ofrece una vista panorámica de la Isla de Isaro y las Rocas de Ogonio, así como del Monasterio de Santa Catalina.
Mundaka ofrece al visitante kilómetros de playas, una amplia oferta gastronómica, una amplia oferta de ocio (desde campings a hoteles), exposiciones fotográficas y excursiones por los alrededores. Las rutas de los visitantes pueden continuar hacia el norte, pasando por Bermeo, Punta Machchaco y San Juan Gaztruga Tex.