En medio de la ola de calor que vive Extremadura, donde la temperatura máxima alcanzó los 43 grados, el tren extremeño, que lleva muchos años siendo polémico, ha vuelto a ser un tema candente por los problemas recurrentes de los últimos veranos. Tras las quejas de los consejos de trabajadores (CCOO), los sucesivos fallos … Sistema de climatización en Alvia que conecta Badajoz con Madrid. El sindicato cree que esta situación es insostenible y puede amenazar con parar los servicios si Renfe no toma medidas efectivas.
El sindicato aseguró que las fallas en los equipos de refrigeración no fueron aisladas ni causadas únicamente por olas de calor, sino que eran problemas estructurales que se repetían año tras año. Dicen que los pasajeros y el propio personal han soportado condiciones que no deberían haber sucedido durante mucho tiempo, y que las condiciones se agravan en los días con temperaturas más extremas.
Miguel Fuentes, secretario móvil de CCOO extremeño, asegura que este problema se ha convertido en uno de largo aliento: «Esto pasó el año pasado y el año anterior también. No podemos esperar a la llegada del AVE, que, si todo va bien, será en 2034. Este problema hay que solucionarlo ya. “. Recuerde, hubo un incidente con el aire acondicionado en mayo pasado. Luego llega junio, y sólo julio tiene seis, según el sindicato, coincidiendo siempre con los días más calurosos.
Fuentes también destacó que Ferrocarriles Alvia es el principal servicio ferroviario de la región y ofrece los mejores servicios. Por lo tanto, entiende que las averías en estos trenes son especialmente preocupantes, mientras que no se han producido incidentes similares con los ramales.
Según el sindicato, toda esta situación podría generar problemas de salud para pasajeros y trabajadores. Han citado dolores de cabeza, mareos, ansiedad y altos niveles de tensión a bordo.. Cuando el aire acondicionado deja de funcionar, el personal que atiende a los pasajeros es quien más directamente soporta las protestas. De hecho, CCOO admitió estar preocupada por la seguridad física de sus empleados.
Sin embargo, los sindicatos exigen una acción inmediata. Las recomendaciones incluyen sustituir las unidades de aire acondicionado por otras capaces de soportar temperaturas más altas, o incluso utilizar un modelo de tren diferente, si el problema persiste. Además, recomendó reducir la ocupación de la flota para facilitar el traslado de pasajeros a automóviles con aire acondicionado o preparar autobuses en caso de que el viaje no pueda completarse en condiciones adecuadas.
CCOO ha planteado incluso suspender determinadas rutas cuando los viajes no puedan garantizar unas condiciones mínimas de confort y seguridad, como han hecho otros países europeos durante periodos de calor extremo. Anunciaron que el asunto será elevado a la Inspección del Trabajo, al considerar que las condiciones laborales del personal ferroviario pueden verse comprometidas. Si la situación no cambia, las organizaciones sindicales no descartan convocar movilizaciones o incluso suspender los servicios.
Renfe afirma estar buscando una solución
Ante las quejas de los sindicatos, Renfe aseguró que se están haciendo esfuerzos para minimizar estas incidencias y que se entiendan las preocupaciones de la gente Transmitido por los representantes de los trabajadores. El operador explicó que los trenes son inspeccionados periódicamente y están diseñados para funcionar a temperaturas entre -10 grados y 40 grados.
Cuando la temperatura supera este umbral se activan mecanismos de protección de las unidades de aire acondicionado del tren, indicó Renfe. Explicaron que el aumento en la presión del gas refrigerante obliga al sistema a apagarse temporalmente para evitar una falla mayor, lo que impide que el aire acondicionado se reinicie hasta que las condiciones se estabilicen nuevamente.
Además, Renfe añadió que cuando se produce un incidente de este tipo, bloquea la venta de billetes para preservar los asientos vacíos y poder trasladar a los pasajeros a vagones con aire acondicionado. Cuando eso no es suficiente, dicen que buscan alternativas, como cambiar a otro tren o viajar por carretera. No obstante, el operador aseguró que seguirá analizando nuevas medidas para reducir el impacto de estos fallos y dar respuesta a las exigencias planteadas por CCOO.