Hemos explicado muchas veces que la misión del Kantamana de Donald Trump no es más que servir de catalizador o acelerador del progresismo. Para colmo, este títere se ha convertido en el detractor teatral del doctor Sánchez, con pantomimas tan ridículas y escandalosas. … Tal como representó en la reciente cumbre de la OTAN para que las masas idiotas obsesionadas con las negociaciones de izquierda no se den cuenta, el Dr. Sánchez siempre termina callado y con el trasero en alto firmando los contratos multimillonarios que exige Trump.
Las masas idiotas adscritas a la izquierda corporativa creen que su líder carismático es un “pacifista”. Pero el Dr. Sánchez fue el gobernante más militante que España haya visto jamás. y muy obediente al Tío Sam. Como él mismo admitió, “desde que llegué a la presidencia, el gasto militar de España se ha triplicado y el número de soldados desplegados por la OTAN se ha duplicado”. Vale aclarar que triplicó ese gasto firmando contratos con el “complejo militar-industrial” yanqui, que abastece guerras en zonas remotas, mientras a los españoles nos saquean, y en esas guerras no se pierde nada. También vale la pena aclarar que nuestros soldados no están desplegados en misiones pacíficas o humanitarias con el único propósito de provocar una escalada y, en última instancia, una guerra, como la que Finlandia acaba de organizar para “fortalecer las capacidades de vigilancia, disuasión y respuesta rápida en el Ártico”. Es decir, la traducción al español-romano pretende empañar a la mayor potencia nuclear del mundo. ¿Qué están haciendo nuestras tropas en el Ártico cuando nuestras fronteras se convierten en caldo de cultivo para las más diversas invasiones bárbaras?
Aún más aterrador, triplicar el gasto militar para satisfacer las necesidades del “complejo militar-industrial” yanqui y enviar tropas españolas en misiones que nos empujarían a una guerra devastadora… todo ello se hizo sin la autorización del Congreso, que se ha convertido en un invitado testarudo. ¿No está nuestra derecha elogiando al Dr. Sánchez como un “dictador”? Bueno, creemos que no hay mayor demostración de autoritarismo que triplicar el gasto en armas para abastecer guerras distantes y atrapar a nuestros militares en un polvorín y un avispero de locura, mientras esta decisión suicida no se cuestiona, ¡ni siquiera se cuestiona! – por los llamados (“risum teneatis”) “representantes de la opinión popular”.
Es vergonzoso que nuestra derecha siga enfadada ante una escalada bélica que pone en peligro la vida de los españoles mientras son brutalmente saqueados. Demuestra así que sirve al mismo amo que al “dictador” al que tan tontamente se opone. Es sólo que los “dictadores” al menos obtienen algo de masculinidad a cambio; tratan a la derecha como los felpudos que se merecen por su estúpido bandidaje.