Los 378.000 trabajadores domésticos de España tienen derecho a evaluaciones de riesgos laborales, pero unos 110.000 empleadores de trabajadores domésticos aún no han cumplido. Es decir, en el 71% de los casos los hogares cumplen con este requisito normativo, que se aplica desde el 14 de noviembre, pero el 29% de los hogares siguen en la misma situación que antes de que el Ministerio de Trabajo implementara esta nueva política. El departamento de Yolanda Díaz dijo que estaba evaluando los resultados y tomaría medidas “para garantizar que todos los empleados estén protegidos y que todas las familias cumplan con los estándares”.
El Partido Laborista lanzó una herramienta en línea en mayo Los residentes pueden realizar evaluaciones de riesgos laborales de estos trabajadores de forma gratuita. El País solicitó al ministerio que facilitara los datos de evaluación publicados en la web preventcion10.es. El departamento de Díaz no proporcionó de inmediato los datos, pero lo hizo luego de que el diario presentara una solicitud a través del portal de transparencia.
Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (dependiente de los ministerios y organismos de prevencion10.es), a 30 de noviembre se habían emitido 268.639 evaluaciones de riesgos. Los datos de la Seguridad Social muestran que en noviembre había 378.729 personas registradas dedicadas a esta actividad (342.369 en el sistema especial de empleo familiar y 36.360 en el sistema general), lo que supone un desfase de 110.090 pendientes de pago. evaluaciones. También hay muchas personas que trabajan de manera informal y no participan en la seguridad social.
El cruce de datos requiere algunas calificaciones. En primer lugar, se puede argumentar que los datos de la Seguridad Social no miden a las personas per se, sino más bien las afiliaciones. Por lo tanto, se considera que un trabajador doméstico con tres contratos tiene tres afiliaciones, fenómeno que es más común en este sector tan inestable que en otros más estables. Sin embargo, las evaluaciones obligatorias requieren un análisis de riesgos para cada hogar donde trabaja cada empleado. Es decir, un trabajador doméstico que trabaja a tiempo parcial en tres hogares tendría que someterse a tres evaluaciones diferentes para diagnosticar los riesgos específicos de cada hogar. Por tanto, hay tantas reseñas como afiliaciones.
Otro posible argumento en contra de este cruce de datos es que algunos empresarios pueden optar por evaluar los riesgos a través de servicios de prevención de terceros (empresas profesionales) en lugar de utilizar la herramienta prevent10.es. Sin embargo, expertos consultados por este diario descartaron esa posibilidad, argumentando que el número de personas que eligen esta opción con un costo económico difícilmente será representativo cuando las herramientas que ofrece Trabajo son gratuitas.
La industria más feminizada
Con esta nueva política, el ministerio de Yolanda Díaz busca proteger mejor al colectivo profesional más feminizado de la economía (93% mujeres), que tiene una mayor proporción de extranjeros y con doble nacionalidad (66% frente al 20% de media de la EPA), los salarios más bajos (1.138 euros al mes, menos de la mitad de la media) y las jornadas laborales pactadas más largas (39,9 horas semanales, una hora y media más que la media).
El Partido Laborista destacó que “el 70 por ciento de los empleadores han completado las evaluaciones”, lo que los hace “razonablemente satisfechos con la implementación de la herramienta como un nuevo derecho para los trabajadores domésticos”. El gran número de evaluaciones llevó al Partido Laborista a considerar a las familias “fuertemente comprometidas”. “Sin embargo”, continuó el ministerio, “estamos evaluando estos resultados y tomaremos las medidas adecuadas para que todo el personal esté protegido y todos los hogares cumplan las normas”.
En un análisis de las medidas que no evaluaban los riesgos laborales, tanto los sindicatos como los empleadores insistieron en que el sector necesitaba mejorar la comunicación. Ana Garrido, presidenta de la Asociación Española de Servicios Personales y Familiares (AESPD), cree que los datos demuestran que “mucha gente ha sido evaluada” pero que un número importante de personas “no deberían haber recibido” información sobre la obligatoriedad.
“No hay suficiente comunicación entre el Ministerio y los hogares. Hay otras áreas, como en los ejercicios de declaración del impuesto sobre la renta, en las que el Gobierno debería hacer más esfuerzos”, añadió el jefe de la patronal. La ministra de Salud Laboral de UGT, Patricia Ruiz, cree que “muchas personas mayores” pueden desconocer esta obligación, por lo que pide al Gobierno que mejore la información.
“Necesitamos más campañas de información”, insistió Mariano Sanz, secretario federal de salud laboral de CC OO, pero pidió a las autoridades inspectoras que se mantengan alerta. “Creo que lo mejor sería avisar a aquellos que aún no han cumplido con sus obligaciones y darles un cierto tiempo para evaluar antes de considerar medidas punitivas. Pero si después continúan incumpliendo, deberían ser consideradas”, añadió el experto.

No realizar una autoevaluación o no informar a los trabajadores domésticos de las precauciones que se están tomando puede considerarse una infracción grave. Teniendo esto en cuenta, la pena máxima recogida en la legislación es de 49.180 euros. El ministerio de Díaz destacó que tales sanciones sólo se impondrían en casos graves. Sin ellos, la mayoría de las veces las infracciones se considerarán infracciones leves, con una multa máxima de 2.450 euros. Dado el reconocimiento constitucional de la inviolabilidad de las viviendas, los inspectores no pudieron entrar en las viviendas como lo solicitaban muchos empleados. Por tanto, la forma más probable de detectar el incumplimiento de las evaluaciones es que los propios trabajadores lo denuncien.
Aunque la herramienta prevencion10.es está disponible desde mayo, el 83% de las valoraciones se emitieron en noviembre, cuando entró en vigor la obligación. El sitio web estuvo inactivo hasta el 14 de noviembre y el ministerio atribuyó el problema a un ataque informático. La herramienta sigue operativa para los 110.000 hogares que aún no han cumplido con esta obligación, así como para los que ahora emplean a trabajadores domésticos.

Violaciones departamentales
Ruiz cree que el 29% de las trabajadoras del hogar todavía no están protegidas “normalmente”, pero eso no le impide resaltar la importancia de cerrar la brecha lo más rápido posible. Preguntado directamente por las 110.000 evaluaciones que no se habían completado hasta el 30 de noviembre, Sanz criticó: “Es una diferencia muy importante”. Ambos creían que varias irregularidades en el propio ministerio afectaron esta cifra.
En marzo de este año, es decir, hace nueve meses, se cumplió el plazo de desarrollo de la plataforma de formación en prevención de riesgos para trabajadoras del hogar fijado por el ministerio, pero aún no está en marcha. Tampoco logró desarrollar protocolos operativos ante situaciones de acoso y violencia vividas por estos profesionales y completar orientaciones técnicas en materia de prevención de riesgos en los plazos estipulados. Se suponía que ambos documentos estarían disponibles en septiembre, pero ahora no hay rastro de ellos. “Se trata de elementos muy importantes para la integridad y correcto funcionamiento de esta norma”, añadió el sindicalista de CC OO.

El ministerio reconoció el retraso de la plataforma de formación y señaló que la resolución del SEPE que regula la plataforma está lista y que el servicio ya se encuentra en fase de pruebas, por lo que estará operativo a principios de este año. Respecto a los protocolos y lineamientos técnicos, también confirmó que aún no están disponibles, pero destacó que próximamente serán dados a conocer, enfatizando su complejidad técnica y consenso.
El número de miembros no ha disminuido.
Una de las preocupaciones que los empleadores han expresado sobre este nuevo derecho para los trabajadores domésticos es que podría exacerbar las pérdidas de empleo que el sector ha experimentado en los últimos años. Desde 2019, la tasa de participación mundial en la seguridad social ha aumentado un 12,6%, mientras que la tasa de participación de los trabajadores domésticos en la seguridad social ha disminuido significativamente un 13,9%. En un mercado laboral en expansión, esta actividad disminuirá.
El Ministerio de Trabajo cree que la contracción del sistema de trabajadoras del hogar se debe en parte a que algunas personas ahora trabajan en empresas que prestan estos servicios (desplazándolas a nivel estadístico a otros sectores), mientras que distintos colegios profesionales observan un repunte de la economía sumergida. La principal patronal del sector coincide con este análisis: considera que la explicación más importante es la mejora de las condiciones laborales, que pone de relieve el vertiginoso aumento del salario mínimo interprofesional (el SMI ha aumentado un 61% desde 2018 hasta un total mensual de 1.184 euros) en una industria sin convenio específico ni derecho a percibir prestaciones por desempleo a partir de 2022 (lo que supone nuevas cotizaciones para los empresarios).

La misma lista incluye también nuevos derechos para evaluar los riesgos laborales. Sin embargo, según los últimos datos, esta nueva obligación para los empresarios no ha tenido un impacto significativo en los volúmenes de empleo. Los datos de contactos diarios, obtenidos también tras una solicitud a la Seguridad Social a través del portal de transparencia, muestran que no se produjo una contracción significativa de los contactos de las trabajadoras del hogar ni en la semana de entrada en vigor de la obligación (14 de noviembre) ni en las semanas anteriores o posteriores. El comportamiento de los miembros no es diferente al del año pasado. “No se está destruyendo empleo, lo cual es una muy buena noticia, pero la tendencia no es buena”, concluyó Garrido. “Creo que debería haber más incentivos para que los hogares contraten trabajadores”.