Si estás planeando un viaje a Andalucía este verano, sin duda una de las cosas que más te apetece es Disfruta de la comida local. Efectivamente, chiringuitos, terrazas, bares y restaurantes en la playa. … Tienen su propio encanto, pero suelen estar demasiado llenos y es complicado encontrar mesa en esta época del año. Por eso, últimamente son muchas las personas que han optado por perderse en algún pueblo encalado del interior o de la montaña, disfrutando de sus vacaciones en un lugar un poco más tranquilo, con noches más frescas y que esconde una deliciosa gastronomía elaborada con productos locales de calidad.
ABC te recomienda tres pueblos perfectos para una escapada foodie y comer bien durante tus vacaciones. Eso sí, debes tener claro que los bares y restaurantes que verás aquí son sólo una pequeña muestra de todo lo que estas localidades tienen para ofrecer. Hay algunas opciones aburridas en las provincias de Málaga y Cádiz, ya que cada uno tiene sus preferencias, recuerda que esto es solo Pequeña selección basada en una buena experiencia.. Al final, el mejor plato es el plato favorito de todos.
Arcos de la Frontera (Cádiz)
Arcos de la Frontera es famoso por sus impresionantes vistas y calles empinadas, pero su gastronomía es una sorpresa en la provincia de Cádiz. Aquí, las ricas verduras de la montaña se combinan con productos frescos de la costa para crear la combinación perfecta para la cocina de verano.
En este rincón de la provincia de Cádiz se pueden degustar platos tradicionales como el abajao (una sopa espesa de pan y espárragos trigueros), la caldereta de remolacha o la alboronía (un guiso de pimentón heredado de la época árabe).
Dónde golpear la pelota con seguridad en Arcos:
-
Gastrobar El Retablo: Ubicado en el centro de la ciudad, frente a la Iglesia de Santa María. Si buscas cocina tradicional con un toque moderno, este es el lugar para ir. Su ensalada y ventresca de atún son deliciosas.
-
Bar La Cárcel: un rincón con mucho encanto del centro histórico. No te vayas sin probar alguna de las delicias típicas del pueblo: el puré de queso o las alcachofas fritas.
-
Taberna Jóvenes Flamencos: Si buscas un lugar con tapas tradicionales y tradicionales, este es tu lugar. El revuelto de taganinas y carrilleras es un acierto seguro.
-
Restaurante Aljibe: Para aquellos que buscan un cambio de aires, este lugar sirve deliciosa cocina marroquí en la Cuesta del Belén. Su hummus y tagine de pollo te transportan directamente al otro lado del canal.
-
Venta Calderón: Si viajas con la familia o prefieres cenar en un lugar espacioso en el campo, este antiguo puesto conserva raciones generosas y platos caseros como arroz sopa y carrillera al vino tinto.
ul>
Frigiliana (Málaga)
Frigiliana es considerada uno de los pueblos más bonitos de España. Es maravilloso pasear por sus barrios altos y ver las casas y puertas blancas, y las macetas azules llenas de flores. Pero más allá de eso, la comida en Frigiliana es sorprendente, gracias a productos únicos como los aguacates, los mangos y, sobre todo, la famosa miel de caña, la melaza artesanal que el pueblo produce desde el siglo XVIII.
La cocina local es famosa por platos como el choto de mantequilla de almendras o las berenjenas fritas cubiertas con miel de caña de azúcar local.
Dónde comer en Frigiliana:
-
El Adarve: Situado en un barrio alto, cenar en la terraza es un lujo ya que ofrece unas vistas impresionantes de toda la zona. Su menú combina tradición con creatividad, incluyendo platos como cordero, miel y menta.
-
Restaurante Jardín: Otro lugar con una vista impresionante. Probar sus buñuelos de calabacín o salmón mientras cena al aire libre en verano seguramente será un éxito.
-
Taberna Sacristía: en la misma plaza de la iglesia. La cocina andaluza no tiene pretensiones pero utiliza ingredientes de alta calidad. La berenjena a la miel y la porra antequerana son pedidos imprescindibles aquí.
-
La Tapería: Junto a la Iglesia de San Antonio, ofrece una deliciosa fusión de cocina mediterránea y árabe, que incluye platos como hummus falafel y tagine de cordero.
-
Sal y pimienta: una opción muy peculiar y económica en Sanwen Plaza. Se especializa en comida polaca casera. Si quieres probar algo completamente diferente, te encantarán sus pierogi (empanadillas polacas).
ul>
Vejer de la Frontera (Cádiz)
Se podría decir que Vejer de la Frontera es un pequeño laberinto blanco en la provincia de Cádiz, donde conviven más de una treintena de restaurantes a sólo un kilómetro del centro histórico. Lo especial de Vigere es su situación geográfica, ya que está a 10 kilómetros del mar y a otros 10 kilómetros de los pastos. Esto significa que podrás disfrutar en una misma mesa del mejor atún rojo de Almadrabá, la carne retiniana de la región, y de recetas con marcada herencia árabe, como el pollo y la empanada de almendras.
Lo que tienes que recordar es que ir a Berger en verano sin saber dónde comer puede dejarte sin mesa, por lo que conviene conocer algunos de los lugares favoritos de la gente de allí.
Lugares recomendados en Becher:
-
Restaurante La Judería de Vejer: Se trata de un pequeño restaurante muy acogedor situado junto al antiguo convento. Destaca por su breve carta de productos locales (arroces, pescados de ría y redinto) y por tener una de las pocas terrazas con una verdadera panorámica de todo el pueblo.
-
El Jardín del Califa: El restaurante más famoso de la ciudad. El hotel está ubicado en una casa del siglo XVI con un hermoso patio árabe. Su especialidad es la cocina norteafricana y durante el verano se recomienda reservar con unos días de antelación.
-
Restaurante Las Delicias: Ubicado en un antiguo teatro de la calle Corredera, ofrece una visión muy innovadora de la cocina tradicional. Tataki de atún y bollos de cerdo ibérico son dos de sus especialidades.
-
Hakuna Tapas y La Vinografía: Si te gustan los bocados rápidos en un bar sin reserva, estas dos opciones en la calle Corredera son geniales. El primero fue una ensalada de tartar de atún y el segundo fue una amplia selección de vinos y quesos locales.
-
La Castillería: Si eres amante de la carne, merece la pena conducir hasta el barrio de Santa Lucía (a 4 km del pueblo). Es el palacio de la carne a la brasa de la provincia, pero en verano se recomienda reservar con antelación.
ul>