– Frédéric Serakovsky
Bruselas, 13 de julio. (Medios europeos) –
Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE todavía tenían que llegar a un acuerdo el lunes sobre restringir o prohibir el comercio con los asentamientos israelíes “ilegales” en Cisjordania, aunque una propuesta para prohibir los negocios con los enclaves fue la más apoyada del bloque de 27 naciones.
El anuncio lo hizo Kaja Kallas, alta representante de la UE para la política exterior, quien detalló la noticia en una conferencia de prensa tras una reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) en Bruselas el lunes. A falta de consenso, los Estados miembros han encargado a sus embajadores que sigan trabajando en el documento, pero no han descartado convocar una reunión ministerial especial para desbloquearlo si fuera necesario.
“Se pidió a los ministros que dejaran claro cómo veían el trabajo en el futuro, razón por la cual consideramos que (la opción de vetar todo el comercio) es la que cuenta con mayor apoyo de todas las opciones. Así que asignamos a los embajadores la tarea de llevar esto adelante y los ministros acordaron que, si fuera necesario, también podríamos volver a convocar una sesión especial si fuera necesario”, dijo el jefe de la diplomacia europea.
Karas dijo que el G27 estuvo de acuerdo en que los asentamientos israelíes eran “ilegales según el derecho internacional” y que las políticas de diferenciación para distinguir los productos de los asentamientos “no lograron restringir mucho” el comercio con ellos porque “su aplicación era desigual”.
El político estonio continuó en su explicación: “Estas no son opciones contra Israel, sino contra los asentamientos ilegales que socavan la solución de dos Estados. Oponerse al comercio con asentamientos es la opción que cuenta con el mayor apoyo de los Estados miembros”.
Algunos ministros expresaron su enojo porque cualquier revisión comercial relacionada con el acuerdo de solución requeriría el consenso de veintisiete naciones en lugar de una mayoría calificada. Preguntada sobre esta cuestión, dijo que el Consejo Europeo tenía un dictamen jurídico defendiendo que “las cuestiones comerciales se deciden por mayoría cualificada”, lo que solucionaba el problema.
Veintisiete países debatieron el lunes tres opciones propuestas por la Comisión para restringir o prohibir el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania, incluido el establecimiento de un sistema de licencias de exportación para estos productos, la imposición de derechos punitivos o prohibitivos y, como opción más severa, una prohibición parcial o total de las importaciones.
Esta última medida fue fuertemente impulsada por países como España, Irlanda, Francia y Suecia, mientras que Alemania, Italia y República Checa lideraron el rechazo.
Las sanciones comerciales contra Israel han sido un problema desde el año pasado, cuando la Comisión Europea propuso una suspensión parcial del Acuerdo de Asociación en septiembre, pero hasta ahora no ha recibido el apoyo necesario (mayoría cualificada) para su continuación.