El fentanilo es un analgésico altamente adictivo que normalmente sólo se administra bajo supervisión después de una cirugía, para tratar el dolor agudo y para el cáncer. En 2024, casi 50.000 personas en Estados Unidos morirán por sobredosis de fentanilo o drogas similares. La Casa Blanca declaró la guerra a la droga durante el gobierno de Donald Trump, calificándola de arma de destrucción masiva.
El holandés Gerard Nigel P. se declaró culpable de los cargos que se le imputaban en octubre. Se dice que transportó fentanilo desde el estado de Arizona a los estados de Texas, Montana y Washington.
Se dice que P. y su banda contrabandearon más de 300.000 comprimidos de fentanilo y blanquearon grandes cantidades de dinero.
En el mismo caso fueron detenidos un total de catorce sospechosos. P. jugó un papel importante en la venta de las pastillas. Se cree que es responsable de la distribución de drogas en Montana a los narcotraficantes locales.