La jefa de la Guardia Nacional, Mercedes González, desestimó este viernes en la Audiencia Nacional su encuentro con Leire Díez por ajeno a la investigación interna que lleva a cabo el organismo armado, tras tres noticias relacionadas con el caso de la Unidad Central de Combate (UCO). La acusación de González se basa en el razonamiento de la propia UCO, apoyado por la unidad anticorrupción y el juez Santiago Pedras, que combina el hecho de que la directora mantuvo tres reuniones con Lyle Díaz (sólo admitió dos) y que la información oculta se hizo pública y rápidamente se cerró sin castigo alguno.
González explicó ante el juez que se sentía “víctima” de la actuación de Santos Cerdán y su liderazgo de la secretaría organizativa del Partido Socialista de los Trabajadores junto a Lere Díaz. Según fuentes jurídicas, González incluso dijo: “Estoy en la lista de víctimas del incidente de Santos Cerdán”. Además, la jefa de la Guardia Nacional afirmó que era bien conocida la “hostilidad” del ex número tres del Partido Socialista de los Trabajadores hacia ella.
El jefe de la Guardia Nacional le respondió con un rotundo “no” a la pregunta final de su abogado sobre si su “encuentro” con Leire Díaz tenía relación con la revelación de información que había sido ocultada en tres reportajes sobre el caso UCO aparecidos en los medios.
Los cargos contra Mercedes González se basan en reuniones con Diez y comentarios que ésta realizó a través de mensajes a terceros sobre una supuesta relación cercana con el director de la Guardia Nacional, cifra que ella niega. Además, Dies incorporó a su agenda una “investigación de filtraciones”, cuando una organización liderada por un ex militante socialista se convenció de que la UCO estaba llevando a cabo una campaña contra el Gobierno y el PSOE, que implicaba pasar información a algunos medios de comunicación, pero que nunca llegó a confirmarse.
Sólo en uno de los tres casos, la investigación interna escuchó declaraciones de dos generales y del teniente coronel Antonio Barras, jefe del equipo que investiga los casos que afectan al PSOE. Uno de esos generales fue Rafael Yuste, entonces coronel jefe de la UCO. El otro es el jefe de la Policía Judicial, Alfonso López Maro.
González se reunió con el trío y, junto con el subdirector de operaciones, Manuel Llamas, expresó su apoyo en medio de una tormenta política y mediática por especulaciones sobre filtraciones. González dijo durante una comparecencia en el Senado que mencionó “explícitamente” el encuentro con Díaz durante esa reunión. Según elDiario.es, López Maro y Yost, que eran testigos y tenían el deber de decir la verdad, lo negaron ante Pedraz.
Niega jefe de la UCO
Esta cuestión también salió a relucir en su declaración ante el juez a preguntas del abogado del PP. Mercedes González dijo que durante la reunión le preguntó a Barras, a quien no conocía, sobre su situación personal y familiar. Acaba de difundirse un audio en el que Lyle Diaz asegura que quiere que Barras “muera”. González dijo el viernes que le dijo a Barras: “La conozco”.
Sobre la información retenida, González dijo que estaba plenamente justificado abrir la información en medio de la divulgación de las direcciones de la esposa de Pedro Sánchez, del propio presidente, y de su hermano, el jefe de la Guardia Nacional. Según repitió en varias ocasiones, había “más de 10.000 correos electrónicos” disponibles para que la UCO enseñara al juez del caso de los hermanos Sánchez cómo subirlos a la nube y hacerlos accesibles a todas las partes. De esos 10.000 correos electrónicos, la UCO seleccionó uno en el que aparecían las direcciones de todas las personas con conexiones públicas y sin causa. Luego, el juez subió el correo electrónico por error. La investigación pública acabó con una reprimenda verbal al agente responsable de la UCO, pero este resultado ni siquiera se llegó a conocer.