“Estoy tranquilo”, dijo Diego Pablo Simeone, convencido de que si el Atlético conseguía facilitar al Barça el pasillo interior, no se quedaría vacío. “Empezamos con determinación, presionamos mucho y marcamos. Luego ellos encontraron espacios para hacernos daño con pases interiores. Pudimos haberlo hecho mejor defensivamente, pero ellos estuvieron muy bien en transición en el medio campo”, analizó el técnico del conjunto rojiblanco.
En opinión de Simeone, cuando se enfrenta a rivales fuertes suele estropear algunos partidos. Casi siempre con la mentalidad de abrumarle primero y luego rematarle añadiendo lo que necesite. Ya sean jugadores con piernas y pulmones, técnicos o especialistas defensivos si quieren cerrar el partido. Contra el Arsenal tenía uno de sus planes, pero le salió mal. Dejó en el banquillo a su jugador más creativo, Álex Baena. El internacional almeriense no ha vuelto a abandonar el once inicial desde entonces. Todos los planes del Cholo pasan ahora por incorporar a Baena. Por su talento, pero también porque no es tacaño en defensa, como lo hizo cuando evitó que Rafinha se enfrentara a Oblak en el contraataque. “Es nuestro jugador más importante en el centro del campo. Es diferente, tiene carácter y valentía para saber jugar donde le dices que juegue”, afirmó el Cholo, elogiando a un jugador que es su mejor momento sobre el césped.
El primer plan de Simeone determinaba que Baena jugara por la izquierda y que Julián Álvarez estaría acompañado por Nico González. Al final, fue este último quien recordó a Raúl García peinando el balón, abrazando la presión y manteniéndose cerca de la posición ofensiva para buscar la victoria. Con este planteamiento, el Atlético se hizo cargo del partido en el primer minuto. El partido se jugó en el césped del Barcelona y se trató más de transiciones forzadas que de procedimientos complicados.
El primer intento de Simeone fracasó cuando el técnico rojiblanco eligió a Cardoso para sustituir a Koke, lesionándose en un salto con Kubalsi. Entró el capitán y Simeone intercambió las posiciones de Baena y Nico González. Esto entró en juego cuando el primer hombre se abrió paso para recibir el pase de Molina a través de la defensa avanzada del Barcelona. Ante Joan García tuvo un toque suave en la parte exterior de su bota derecha y un movimiento delicado y preciso. La ventaja del Atlético duró cinco minutos. Se partió por la mitad. “Sabemos que tienen muy buenos chicos y tienen muchos jugadores interiores para reprimir a los centrales y provocar el caos. Si les dejamos jugar por dentro, jugarán bien y encontrarán oportunidades para pasar el balón”, lamentó Simeone. Primero, ni Baena ni Julián Álvarez taparon a Pedri, que cruzó la meta con facilidad. Barrios y Coker no saltaron por encima de él, estaban demasiado lejos, y Hanko no siguió a Lenglet. Cuando Rafina superó a Oblak y marcó, Simeone reprendió a Pedri por su facilidad para enfrentarse. “Sufrimos mucho. El balón entró con facilidad. Ellos encontraron espacios y nos hicieron mucho daño”, admitió Oblak. Un suicidio que supuso el colapso del Atlético de Madrid. Las actuaciones del Cork no han sido tan buenas como en lo que va de temporada. Barrios marcó el penalti del debutante sobre Dani Olmo. Lewandowski pateó alto el balón pero luego obligó a Oblak a realizar una de las mejores paradas del año. “Nos faltó gol. Tuvimos dos ocasiones claras para empatar. El Barcelona hizo un buen partido. Ellos también tuvieron ocasiones”, analizó el portero esloveno.
El Atlético suspiró en el descanso, con Simeone dando entrada a Gallagher por Nico González para reforzar el centro del campo. Si Giuliano se adapta en una ocasión clara, esta nueva idea puede afianzarse. Pronto Baena se lesionó y marcó Olmo. El último plan de Simeone, Soros. Si Almada marca después de asistir a Joan García, o si Griezmann dispara a voluntad, Griezmann y Almada tendrán una racha bastante tranquila. Aunque no ganamos, me gusta este equipo y tuvimos tres situaciones importantes”, concluyó el Atlético.