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El partido más poderoso de México, el Movimiento Renovación Nacional (Morena), ha logrado reunir a sus aliados PVEM y PT para enviar un mensaje de unidad de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, las reformas electorales impulsadas por la presidenta Claudia Scheinbaum quedaron excluidas del acuerdo firmado este miércoles por los líderes de los tres partidos (Luisa María Alcalde de Morena, Karen Castrejón del PVEM y Alberto Anaya del Partido de los Trabajadores). La incertidumbre sobre si el proyecto pasaría el proceso legislativo había agitado las relaciones con tensiones en las últimas semanas, pero se han aliviado en los últimos días después de que los disidentes se reunieron con la ministra del Interior, Rosa Isela Rodríguez. El miércoles salieron juntos para despejar cualquier duda sobre la unidad dentro del partido gobernante.

La líder de la nación Morena, Luisa María Alcalde, espera sofocar la controversia sobre las divisiones dentro de la coalición gobernante. “La oposición está molesta al vernos divididos, pero la alianza Laborista, Verde y Morena es más fuerte que nunca en el camino hacia 2027”, dijo en una conferencia de prensa.

El mensaje esperado ha quedado atrás. La reforma electoral no fue mencionada en la información proporcionada, aunque ha sido objeto de tensión en las últimas semanas debido a que los socios de Morena discrepan en iniciativas destinadas a eliminar la financiación pública de los partidos políticos, entre otras cuestiones. “Continuaremos trabajando en el acuerdo para el beneficio de México”, dijo Castrejón. Los Verdes aún se resisten a los términos y condiciones de la enmienda de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia electoral. Las palabras son las mismas. “El Partido Laborista es y será siempre el aliado más fuerte en la transición y estamos decididos a mantener la alianza en 2027 y 2030”, dijo Anaya.

Reducir el financiamiento público a los partidos políticos y eliminar la representación proporcional de los legisladores, conocidos como “plurinominales”, han sido puntos de ruptura dentro de la coalición gobernante porque dejan sin oxígeno a partidos más pequeños como los dos socios de Morena. Los líderes del Partido Laborista y del PVEM pusieron fin al conflicto la semana pasada. La primera es cercana a Sheinbaum, y la segunda es más cautelosa y dice que está esperando ver las propuestas de reforma electoral en papel antes de tomar una decisión. La transición hacia las reformas afrontará un difícil impulso sin los votos del PVEM y el PT y la resistencia de la oposición, pero el anuncio del miércoles pretendía disipar las dudas sobre si la coalición gobernante estará unida en las elecciones intermedias de 2027, donde están en disputa 17 gobernaciones, el Congreso y miles de otros puestos.

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