Equipados con equipos de protección individual (EPI) y rodillos de pintura de mango largo, el equipo de seis personas sancionadas por graffiti realizó el martes por la mañana trabajos de limpieza en una de las paredes más grandes. … Situado junto a la carretera de Cercanías del parque de la Bombilla, distrito de Moncloa-Aravaca, su objetivo es eliminar las pintadas que cubrían el parque. Esta intervención se llevó a cabo bajo la atenta supervisión de Borja Carabante, representante de Urbanismo, Medio Ambiente y Transportes de la ciudad, quien les abrió los ojos sobre el esfuerzo que requirió el personal municipal para eliminar la medida.
Cabe señalar que desde 2022 las multas por comportamientos incivilizados como los grafitis han aumentado hasta los 6.000 euros, el máximo permitido por la normativa autonómica. Los esfuerzos de la ciudad para combatir este tipo de graffiti también se vieron reforzados a finales de 2023 con la creación de la Sección de Protección del Patrimonio Urbano de la policía de la ciudad, encargada de detectar este tipo de vandalismo y perseguir a sus autores. En diciembre de 2024, el Ayuntamiento de Madrid cambió el acuerdo para que los grafiteros sólo pudieran evitar las multas eliminando las pintadas.
Tal y como anunció este martes el representante, en 2025 se tramitaron un total de 331 expedientes sancionadores por pintadas en la vía pública, lo que supone un descenso del 8,3% respecto a los 361 expedientes de 2024. Además, la cuantía media de las sanciones se redujo casi un 26%, lo que también propició un descenso de los hechos graves registrados, de una media de 2.571 euros en 2024 a 1.906 euros en 2025. año, un total de 70 sancionados (56 hombres y 14 mujeres, en su mayoría entre 18 y 29 años) aprovecharon el servicio, realizando 2.724 horas de eliminación de pintadas y limpieza de una superficie de casi 6.000 metros cuadrados. El importe total de las sanciones conmutables es de 143.850 euros.
Un total de 19 infractores se han acogido al servicio en lo que va de año; seis de ellos fueron quienes realizaron estas tareas el martes en el Parque Bombila. El año pasado, un participante fue sorprendido en una zona “tranquila” de Madrid pero no quiso revelarlo: “Me pillaron[la policía]’con las manos en la masa'”. El año pasado, uno de los participantes fue multado con 1.600 euros, equivalente a 40 horas de trabajo de limpieza. Los sancionados consideraron “muy útil” el plan de acción municipal ya que “quita claramente las ganas de volver a pintar graffitis”. “Perdí tiempo estudiando y trabajando y me descontaron el dinero que necesitaba porque tenía que venir aquí. Pero no tener que pagar una multa es insoportable y eso se agradece”, afirmó.
Carmen Gómez, coordinadora del Programa de Beneficios Ambientales Alternativos, recuerda que los operadores de la patrulla antigraffiti del Ayuntamiento de Madrid llevan varios años realizando una labor de catalogación, que consiste en recorrer la ciudad de lunes a domingo, identificando el estilo y firma de cada grafitero para poder atribuir y sancionar todas las pintadas. En 2025, las patrullas realizaron un total de 52.231 servicios de eliminación de grafitis, un 7,6% menos que el año anterior, en el que se realizaron 56.582 intervenciones y se eliminaron 363.097 metros cuadrados de grafitis.
“La multa máxima ha llegado a los 3.000 euros, lo que equivale a 80 horas de trabajo de limpieza”, afirmó Gómez. Karabant añadió que las multas varían dependiendo del tamaño del graffiti y del número de veces que se repite la infracción. Otro participante contó que cuando lo sorprendieron dibujando, intentó huir de los agentes y le impusieron una multa de 2.500 euros. Al igual que sus colegas, considera que se trata de un programa de sensibilización muy útil, aunque señala que, dado que sólo pueden recurrir a esta alternativa una vez, “sería mejor completar toda la investigación antes de imponer sanciones progresivamente”.
Se han llevado a cabo trabajos de eliminación de pintadas en 15 zonas repartidas en 11 distritos de la capital. Se han actuado en Fuencarral-El Pardo, el Parque de Fuente Chica y el Túnel del Castillo de Candanchú en Las Tablas. En la Villa de Vallecas el foco de actuación es el Cementerio Municipal de Vallecas. La intervención de Arganzuela tuvo lugar en la calle Juan de Mariana, mientras que la intervención de Hortaleza tuvo lugar en la calle Santa Susana.
En Calabanchel las actuaciones tienen lugar en la calle Santa Teresa de Jonette y el Cementerio de Calabanchel Bajo. En el distrito de San Blas-Canillejas estas operaciones se han producido en el túnel de la A-2 y en la calle Santa Genoveva de Ciudad Lineal. En el caso de Moncloa-Aravaca, ya se han iniciado las obras a ambos lados del Puente Francés y en el Parque de la Bombila. En Tetuán las actuaciones se realizan en la plaza Juan Muñoz Martín; en el Parque de Pradolongo de Usera; y finalmente, en el Parque Ermita del Santo en el Barrio Latino.