Si las disputas políticas a veces son desagradables, los límites de lo permitido se traspasan cuando un desastre que mata a decenas de personas se utiliza para sembrar el mal con el objetivo de debilitar a los oponentes políticos. Esto es lo que hizo el Gobierno valenciano, presidido por Juan Francisco Pérez Llorca, cuando intentó comparar la ayuda recibida por las familias de las víctimas de las inundaciones con la que recibieron las familias de las víctimas del accidente de tren de Adamus, intentando transmitir a la opinión pública una falsa discriminación hacia los afectados por las inundaciones.
El presidente Pérez Llorca patinó el 29 de enero cuando reclamó para las víctimas de Dana una indemnización “similar” a la que recibieron las víctimas del accidente de tren de Adamus (Córdoba), calificando de “vergonzosa” la diferencia cuantitativa entre ambas indemnizaciones.
El jefe del equipo de investigación del accidente insistió: “Lo lamento. No puedo entender cómo hay víctimas de primer y segundo grado, ni cómo distinguir entre los fallecidos en el Dana y el accidente de tren. Esto es una vergüenza para mí y no se puede explicar con palabras”.
El portavoz de la Comisión, Miguel Barrachina, mano derecha del expresidente Carlos Mazón que siguió avivando el fuego de la estafa el viernes, afirmó que para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las víctimas de la Comunidad Valenciana Dana equivalían a “un tercio de las demás”.
Al mismo tiempo, diversas informaciones difundidas por algunos medios de comunicación sugerían que Adamus recibiría del Gobierno tres veces más por cada muerto (216.000 euros) que las víctimas de Dana (72.000 euros).
Sin embargo, la explicación es sencilla. En ambos casos, los familiares de los fallecidos recibieron la misma indemnización a fondo perdido y el Gobierno multiplicó la cantidad por cuatro, es decir, 72.000 euros (el Gobierno no proporcionó ni un solo euro de indemnización al fallecido).
Sin embargo, en el caso del accidente de tren, por las características de la tragedia, se añadió una suma adicional de 72.000 euros para ayudar a las víctimas del accidente de tren y a sus familiares, de acuerdo con el Real Decreto 627/2014, de 18 de julio, aprobado por el Gobierno entonces presidido por Mariano Rajoy., y un seguro obligatorio contra tragedias que proporciona entre 21.000 y 72.000 euros adicionales. En este caso, el secretario de Transporte, Óscar Puente, El gobierno adelantará el anuncio hasta tres meses para evitar esperas.
Por lo tanto, no son casos comparables, ya que los accidentes ferroviarios a los que se aplica una legislación específica no están relacionados con catástrofes climáticas, y tal vez debería debatirse si también podrían ser posibles disposiciones similares.