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Antonio Muñoz Molina, uno de los primeros escritores sobrios de El País, escribió con motivo del vigésimo aniversario del periódico: “Ahora nos parece inevitable que España y El País se conviertan en lo que son: compartimos una extraordinaria capacidad para predecir el pasado, pero en España las únicas certezas son las incertidumbres más vertiginosas, y el futuro de El País es tan incierto y oscuro como una democracia que aún no ha nacido”.

Los fundadores de este periódico, que se publicó hace 50 años el 4 de mayo en la madrileña calle Miguel Just, se reunieron ayer para almorzar en el parque de la ciudad. Junto a ellos están el director novel Juan Luis Cebrián, el actual director Jan Martínez Ahrens y un grupo de personas que se han vuelto a reunir para celebrar lo que ahora es una certeza vertiginosa.

Junto a ellos está Jesús Ceberio, que también es director del periódico. Como primer reportero de Pasteur, su primer informe fue sobre el atentado de ETA. El periódico nació esa noche con sus propias incertidumbres que dejaron en juego la reconstrucción de una nación.

La máquina está rota, pero el entusiasmo no. Ramón Vilaró fue el primer corresponsal europeo que su crónica apareció en primera plana. Esto es para explicar el futuro de este país. Lo que sigue es una historia contada por Juan Luis Cebrián mientras toma el micrófono para explicar el pasado y explorar el presente.

El ambiente era muy emocionante, como si aquella tarde renaciera en el parque. Es imposible dejar de lado los recuerdos, porque de eso se trata esta conferencia: una vida pasada ahora una celebración de un periódico que al principio parecía que iba a morir pronto, pero que ahora es parte de la vida del país y del periodismo.

Juan Luis Cebrián repasa los principios de los periódicos. En el periódico que nació, dijo, “no había accionistas importantes: el accionista con más acciones era José Ortega Spottorno, con el 8%. Y Jesús Polanco. “No se trata de hacer negocios, no se trata de tener poder, se trata de intentar recuperar la excelencia que los medios perdieron durante la dictadura”, añadió Sebrián. Poder y dinero, y poder político y dinero muchas veces van de la mano. De hecho, estamos atravesando una temporada donde los medios ya no son el cuarto El cuarto poder se llama TikTok, o se llama X, o como se llame, la divulgación de información es la base de la democracia en este momento. Veremos. Qué hacemos, qué hacemos juntos… Siempre he pensado en un periódico como en una orquesta. “Le atormentan las imágenes de la explosión de una bomba que mató a un camarero de 18 años e hirió a otros dos colegas, uno de los cuales era el jefe del departamento de asuntos generales del periódico. “El Nacional tiene muchos periodistas que necesitan protección…”

Sebrian finalizó su discurso diciendo: “Me gustaría pedirles perdón porque he sido director durante unos 13 años. He sido director general y luego presidente. He escrito para periódicos durante 48 años. Años en puestos de responsabilidad, se cometen muchos errores, y muchas veces se cometen injusticias. Hay muchas personas que se han visto perjudicadas por decisiones de alto nivel que no siempre son correctas, no siempre necesarias, fruto de la debilidad o de las circunstancias. Por eso me gustaría pedir perdón a aquellos de ustedes que han sufrido estas cosas por mi culpa, y gracias por su cooperación”.

El director Jan Martínez Ahrens, que celebra los 50 años de El País, dijo: “No soy un pionero ni un fundador. Cuando llegué a este periódico, ya estaba terminado, bien hecho y las bases puestas. Pero sí quiero traerles a todo Miguel Yuste que ahora represento. El reconocimiento y la gratitud del equipo editorial. Sin ustedes, El País no sería lo que es hoy. Esto es digno de reconocimiento y, por supuesto, de un continuo aplauso. El día de hoy aún no ha terminado. somos un referente profesional por rigor y calidad.”

“Nos da a todos una referencia”

Martínez Ahrens agregó: “En Miguel Yost, a veces cuando tenemos un problema, cuando nos enfrentamos a un problema difícil, pensamos en cómo lo resolverías. Tú viviste una época muy compleja, con dictaduras, atentados, golpes de Estado, periodismo de calidad. Y lo hiciste y creaste un documento que todavía existe y sigue existiendo. seguir creyendo en la democracia de El País, entendida como tolerancia, diálogo, pluralismo e independencia, como señaló Juan Luis, y creo que es muy importante ahora crear un “Qué hacemos juntos”.

Karmentxu Marín, reportero de primera hora de El País Recordando su época: “La Backpage fue la primera en saludar, y nosotros, la puta base, como nos llamábamos entonces, trabajamos lo más que pudimos, en muchos casos como si nos fuera la vida en ello. Aspiramos al servicio público, pero es sorprendente lo rápido que la gente, los lectores, pensamos en hasta qué punto un periódico era suyo o los representaba, o incluso atribuyéndonos nuestras capacidades más allá de nuestras obligaciones, entré en el periódico. El País responsable del departamento de educación y un día me llamó una señora porque había una inundación en un colegio de las afueras de Madrid y los profesores y todos los niños estaban en la calle y rápidamente le dije: Señora, hemos enviado a un editor y un fotógrafo y ella respondió: “¿Y el editor y el fotógrafo?”

Juan Bedoya, en sus inicios como periodista de El País, se planteaba preguntas sobre el futuro: “Cincuenta años después, la tinta se ha digitalizado y las tiradas del periódico se han reducido. Pero la pregunta sigue siendo la misma de entonces: ¿Cómo decirle a España, quién cuenta a España? ¿Qué tipo de periódico puede contarle a España, decirle al mundo cómo es?”

Julián García Candau El primer redactor jefe de El País en muchos ámbitos: “No estoy aquí para dar un discurso, sólo estoy aquí para dejar un recuerdo”. Luego el primer redactor jefe de “Deportes” recordó a los que escribieron en el primer número del diario, desde Ramón Villaro, Eduardo San Martín, Rafael Alberti, Peridis, Juan Luis Sebrián, Jesús Seberio, Alfonso Quinta…, tantos… hasta quiso recordar a los compañeros asesinados por la ultraderecha. Entonces Kandor no pudo continuar. Ese momento en la historia de la selección nunca se ha borrado. En octubre de 1978, el terrorismo devastó la vida de Andrés Fraguas.

A la hora del almuerzo asistieron más de 60 comensales. La nación pasó una tarde en ese primer período, cuyas emociones ahora parecen no sólo un reencuentro sino, sobre todo, una resonancia duradera del tiempo. Rafael Fraguas, reportero de primera hora, Rosi Rodríguez, secretaria de redacción de toda la vida, y la leyenda de todos los tiempos de El País, Pepe el Automovilista, hicieron que el encuentro pareciera mucho más importante que la naturaleza del periódico: mucha gente quería volver a verse.

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