Un acuerdo entre los gobiernos central y vasco para crear una agencia bilateral para gestionar las competencias aeroportuarias fue rechazado el viernes por Aina, levantando un inquietante espejo en el que se miran tanto el Gobierno como el Gobierno socialista republicano. Una fórmula similar surgió en los puntos del acuerdo de adjudicación firmado por ambas partes, mientras que la crítica directa al administrador del aeropuerto planteó otro obstáculo. “Ninguna CC AA tiene más poder que Cataluña”, afirmó el martes la portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque. También quería que la propuesta se separara de las negociaciones presupuestarias. Sin embargo, ERC insiste en que no se avanzará sin gestos hacia la soberanía, y la cartera del aeropuerto apunta en esa dirección.
“Continuaremos el trabajo que iniciamos en octubre o noviembre de 2024 para entender el nivel más alto de cooperación y gestión que podemos alcanzar bajo el marco regulatorio actual”, aseguró Panek, en referencia a las negociaciones del Departamento de Transportes para facilitar la creación de la Autoridad de Aeropuertos de Cataluña. Según los términos de la votación del mandato, esta figura se encargará de centralizar las competencias propias del Gobierno general en materia de política aeroportuaria y dará mayor peso a los intereses de Cataluña en un sistema formado por Reus, Girona y El Prat.
Fuentes de ERC admitieron que este paquete es casi idéntico al propuesto por el Gobierno central y el Gobierno Vasco tras una reunión del comité bilateral el pasado viernes. Los dos Gobiernos firmaron un acuerdo para establecer una “agencia bilateral conjunta para reforzar la cooperación”, que, según notas difundidas por Ramon Cloya, “potencia la capacidad de propuesta del Gobierno Vasco y mejora el diálogo con el Gobierno español”. El mecanismo también “respeta la Constitución española, el Estatuto de Guernica y la legislación vigente”.
Sin embargo, Aina está menos segura de su aplicabilidad legal. “Las instituciones bilaterales deben convertirse en instrumentos de cooperación, coordinación y participación estrictamente consultivas y no decisionales en materia aeroportuaria”, dijo en una nota, desvirtuando las declaraciones del Gobierno Vasco de que la política aeroportuaria podría en adelante gestionarse de forma conjunta.
Panek destacó las diferencias prácticas entre los aeropuertos vasco y catalán. El aeropuerto de El Prat recibe casi seis veces más pasajeros que San Sebastián, Vitoria y Bilbao juntos. Sin embargo, insistió en que la carpeta se seguirá negociando dentro de los límites de la legislación vigente, aunque aseguró que no estará vinculada a la aprobación del presupuesto. “Ninguna otra CC AA tiene más poder que Cataluña”, añadió.
Entre las filas de ERC insisten en que las cuentas y el cumplimiento del protocolo durante el periodo de autorización se negocien simultáneamente. Reconocieron que la carpeta sobre el modelo de gobernanza compartida estaba abierta desde hacía meses, pero algunas voces sugirieron que aún era posible un margen de maniobra. Los argumentos de Aina y su respuesta al acercamiento a los vascos dan pistas sobre los límites a los que podría llegar la propuesta.