17 de julio de 2026 a las 16:12
-
“La pequeña Truita”
-
Escenografía y vestuario.
alberto pascual
iluminación
Guillem Guillabert
audiovisual
Francisco Eason
intérprete
Emma Villasso, Jordi Boissadras, Sara Esphigur, Miranda Gass, Julia Bonjog, Arno Puig, Marc Bosz, Tay Fati. Teatro Poliorama. Festival de Música Griega, Barcelona -
Escenografía y vestuario.
alberto pascual
iluminación
Guillem Guillabert
audiovisual
Francisco Eason -
Escenografía y vestuario.
alberto pascual
iluminación
Guillem Guillabert -
Escenografía y vestuario.
alberto pascual -
DIRECCIÓN
Ferran Uzette -
traducir
Carlos Barthel -
Paternidad literaria
baptista ammann
-
“La trucha” de Baptiste Amann (Aviñón, 1986) puede parecer una comedia, pero encierra dramatismo en el fondo. Algunos padres invitan a sus hijas a cenar para celebrar sus sesenta. Cinco años de “Padre”. Durante el aperitivo oímos las risas amistosas del vodevil: dos hijas … Llevaban la parafernalia del bebé con sus respectivas parejas; la tercera hija no estaba aquí: había fallecido. El autor pone algunas minas terrestres: el socio de alguien acaba de perder su trabajo; otro parece un hippie y no le agrada a su mamá. La fórmula de la comedia comienza a desmoronarse: Una de las hijas trajo una trucha; no comería el fricandó de su madre, el tradicional protagonista de las celebraciones familiares. La trucha es un símbolo de una generación que ya no está dispuesta a compartir su carne con sus mayores, y que el río del diálogo se remonta a los furiosos pozos del desacuerdo. El karaoke es inútil. El segundo plato anuncia los sabores picantes del drama y culminará con el postre.
Conflicto intergeneracional. Niños que critican el mundo diseñado por sus padres. Esta conclusión sería predecible si los jóvenes no estuvieran atrapados en una cultura de queja. Su denuncia incluye una solicitud de un manual de instrucciones a los denunciantes. Se niegan a experimentar una sociedad imperfecta pero real porque creen en el derecho a la felicidad. ¡Mierda generación! —espetó padre. La madre está con él.
Ferran Utzet lidera la dramática exclamación con el pulso del paisaje. Paisajes realistas; iluminación que filtra el estado de ánimo; Imágenes de trazos de IA: rostros humanos como etropía. Emma Vilarasau (fría y mordaz) y Jordi Boixaderas (estoico y conmovedor) son padres que afrontan las opiniones de sus hijos: Miranda Gas, Sara Espígul y Júlia Bonjoch están convencidas. y sus socios Arnau Puig, Marc Bosch y Tai Fati. “Trucha” nada contra corriente, con algunas digresiones filosóficas. Ecos de Nietzsche: aplastar palabras sin sentido con un martillo; equiparando libertad con soledad. Porque a veces las familias nos llevan a la conclusión de que es mejor estar solos que acompañados de malas personas. Pongamos la trucha en el menú teatral.