-Stringer/dpa
Madrid, 30 de abril (Medios europeos)-
Aunque el ejército israelí alcanzó un alto el fuego el 16 de abril y lo amplió la semana pasada con mediación estadounidense, ha lanzado en las últimas horas una nueva ronda de bombardeos en el sur del Líbano, matando al menos a nueve personas, entre ellas tres niños.
Según la información recogida por el periódico libanés Oriental Daily, cinco miembros de una misma familia, entre ellos tres niños, se encontraban entre los muertos en el ataque ocurrido en Jebqit, cerca de Nabatiyah. Los otros cuatro muertos eran residentes de Tours y también se encontraban en la zona.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó las “continuas violaciones del alto el fuego” y la “demolición y destrucción de casas y lugares de culto” por parte de Israel. Además, condenó los ataques a los servicios de emergencia y a los trabajadores de la defensa civil.
El Palacio Presidencial libanés afirmó a través de las redes sociales que “estos ataques no han dejado fuera a los socorristas y voluntarios. Además de los ataques a periodistas, hasta el momento han muerto aproximadamente 17 paramédicos de la Cruz Roja Libanesa y otras agencias humanitarias”.
El Ejército israelí confirmó una nueva oleada de bombardeos contra “infraestructuras” de la milicia chiita Hezbolá en el sur del Líbano, pero no se ha pronunciado sobre objetivos concretos y el grupo no ha respondido a los ataques.
Asimismo, ante nuevos bombardeos, el portavoz de habla árabe del ejército israelí, Avichai Adrai, ha emitido órdenes de evacuación a otras ocho localidades libanesas (Al-Samqiya, Al Hniya, Al Qaliya, Wadi Yilo, Al Kanisa, Kafr, Majdal Zun y Saadiqin) a pesar del citado alto el fuego.
Dijo en las redes sociales que “las actividades de Hezbollah obligan al ejército a tomar medidas contra él”, y luego subrayó que la gente “debe evacuar sus hogares inmediatamente y mantenerse alejados de estos lugares al menos a un kilómetro de distancia”. “Cualquiera que se acerque a elementos de Hezbolá, a sus instalaciones y medios de guerra pone en riesgo su vida”, concluyó.
Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá disparó proyectiles de artillería contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, el 28 de febrero durante una ofensiva israelí-estadounidense contra el país asiático. El ejército israelí lanzó una nueva ofensiva a gran escala y una invasión terrestre del Líbano, matando a más de 2.500 personas.
Las dos partes acordaron previamente un alto el fuego en noviembre de 2024 después de 13 meses de combates tras un ataque el 7 de octubre de 2023, aunque desde entonces Israel ha seguido lanzando frecuentes bombardeos en el país y manteniendo presencia militar en múltiples lugares, creyendo que tiene como objetivo a Hezbollah, una acción de la que Beirut y Hezbollah se han quejado.