En las salas de embarque, donde miles de viajeros se ven obligados a acampar sobre sus maletas, reina el caos y la oscuridad desde hace días. ¿Pero afuera en el andén? Es muy divertido allí. Un vídeo de un empleado montando un muñeco de nieve junto a un avión se ha extendido como la pólvora por todo el mundo. A Internet le encanta. Y Schiphol tampoco puede evitar sonreír.
Referencia