Junio se despidió de Las Ventas en la primera corrida nocturna. Lo impactante es que el nombre de Mene, que ocupó el primer puesto la temporada pasada, casi ha desaparecido este año. La máquina tenía todas las características para un trabajo, pero el desastre … La prometedora carrera del chico quedó en suspenso al cerrarse sus opciones por los problemas en la plaza de toros de Zaragoza. Así regresó Iker a Madrid para defenderse, lo que hizo cortándose una oreja y plantándose en la Manzada de Los Josés.
Ya deja una buena impresión de Saltira en la apertura, finalizando con dos elegantes molinos de viento y mantos, que recuerdan a Pepín Martín Vázquez. Esto es lo mejor de aquel toro, de Álvaro de Cinchon. Al final de la noche, poco podía hacer. Indomitable pasa el primer tercio lo más duro que puede, si no más, y está muy asustado con el arma corta, lo que hace que la pelea sea increíblemente complicada. Y estaba tan apretado que el tercero fue reemplazado por dos molinos de viento, y se produjo la protesta pública, pero no tenía sentido extender algo para un animal que estaba listo para acostarse. Dejó una estocada encomiable en su segundo intento, pero eso fue todo.
Pero el mejor momento de la tarde fue el quinto. El chaval empieza bajo y tras dar una buena guía a los presentes, el primer tercio no lo tiene muy claro. Iker tardó un poco en encontrar el terreno que quería Fulano, pero cuando metió el pie izquierdo el terreno subió. No gracias al animal, no tuvo ninguna humillación, casi ninguna línea y absolutamente nada que decir. Pero Mene se fue uno a uno -porque era imposible coquetear- con unas mulatas de calidad, sacando una de Los Jospis, y una trinchera del cartel. Para sellar este acuerdo, atacó al toro y lo mató con un golpe contundente, lo que le valió una oreja.
Félix San Román se presentó en Madrid y dio su primer giro en el tercer tiempo con una atrapada larga que no había tenido nada especial en los tres primeros tiempos, y así llegó a Muleta: afuera solo, sin humillaciones y sin mucha virtud. Matador se esforzó mucho pero aún así no pudo contar mucha historia.
Lo mismo ocurrió en el sexto partido, un animal muy rudo, no bien picado como era tendencia por la tarde, seguido de un grito para Varalghero. Mientras buscaba tablas de madera, encontró el paño de San Román, similar al primer paño de Ermene. Cuando siente el acero, golpea, demostrando que tiene todo el poder y ni un gramo de casta. Los madrileños cazaban bien y hasta entonces las mejores presas eran los lugareños de Ermene y las temperaturas eran ideales.
El testarudo Álvaro de Chinjón abrió la puerta y por cuarta vez vio un novillo parecido a un toro. No existen muchas razas de este animal, pero los toreros nunca han tenido mucho interés en encontrar colocaciones o apareamientos. Además, Janetero, que en un mes estaba a punto de cumplir cuatro años, descubrió que cada vez era más bajo, lo cual aprendió y se sintió infeliz a medida que avanzaba el trabajo.