Al menos en Madrid Mas, entre la facción oficial del partido -los cercanos a la líder Mónica García- no se quedaron callados sino que echaron leña a la guerra, mientras la ministra y su coportavoz … Asamblea Comunitaria, Emilio Delgado, según modelo principal. Unas tensiones entre dirigentes autonómicos -hasta ahora ocultas- que llevaban semanas latentes estallaron este lunes en televisión después de que la responsable de Sanidad anunciara el sábado su intención de volver a encabezar la nómina de la organización, enfrentándose por tercera vez a la popular Isabel Díaz Ayuso.
Se sabe que el exalcalde de Móstoles (cargo que fusionaba con su asiento en el consejo regional hasta enero de este año) se prepara para presentarse en Mas Madrid y ha pedido enfrentarse a García en las primarias. Sin embargo, distintas voces de la organización insistieron en conversaciones con ABC en que desconocían sus intenciones, pues explicaron que Delgado nunca había manifestado internamente su deseo de estar en lo más alto de la lista de la Comunidad de Madrid.
Es más, otras fuentes cercanas al Ministro de Salud confirman que efectivamente el mecanismo ya está lubricado y comienzan a surgir movimientos para la cita de las elecciones de 2027, con el representante de la región ya ocupando el segundo lugar en la lista parlamentaria (en la lista de 2023 figuraba en el puesto 21), además de igualarlo con un escaño en la Cámara de Representantes del próximo órgano legislativo. Según él, rechazaría la oferta. “No sabemos lo que quiere. Primero pedir una cosa, luego otra…”, en el mismo sentido, señalaron otros representantes del partido.
Sin embargo, Delgado se ha convertido en un “outsider” dentro del partido mientras continúa distanciándose de la dirección -a finales del año pasado incluso propuso que Masmadrid rompiera con Soumare y se presentara solo en las próximas elecciones generales- y, lo más significativo, celebró un simposio en la capital con Gabriel Rufián, el portavoz de los republicanos en la cámara baja, durante la reconfiguración del espacio político. Cabe recordar que en el ala izquierda del Partido Socialista Obrero Español, García y otros miembros de la dirección lucharon por distanciarse.
En el seno del partido, personas cercanas a la ministra creen que “sólo puede confiar en sí misma” y que su intención no es otra que jugar el juego en la televisión porque “creen que es Rufian”, con quien, por cierto, sus relaciones se enfriarán tras el simposio de febrero. El distanciamiento entre ellos está relacionado con que Delgado no fue invitado al segundo acto republicano en Barcelona en abril, al que esta vez asistió la exministra de Podemos, Irene Montero.
Las críticas y acusaciones contra los representantes regionales de Mas Madrid aún no han terminado. Según informó El País y luego confirmó a este diario, la llamada se produjo la tarde del viernes 24 (la víspera del festival en el que García es candidato), en la que la ministra informó a su coportavoz de sus planes – “Creo que no es bueno que usted anuncie esto”, respondió; “Ni siquiera yo conozco a Rufian”, lo regañó. “Hay que añadir algunos detalles. Según el equipo del Ministerio de Sanidad, Delgado no sólo se enfadó al enterarse, sino que respondió en tono “amenazando”. Según la versión del ministro de Medio Ambiente, espetó al líder de “Madrid Mas” y le dijo: “Ahora me vas a ver”.