El pasado mes de octubre, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Económicos Sociales propuso una nueva iniciativa relacionada con la comunidad financiera: espera promover la banca “ética” relacionada con las grandes entidades financieras. La Secretaría de Estado de Socioeconomía ha elaborado un Real Decreto sobre “Entidades financieras que promueven y promueven las finanzas socioeconómicas y éticas”, cuyo texto ha superado el procedimiento de información pública pero aún no ha sido elevado al Consejo de Ministros. Fuentes del Ministerio de Economía, encabezadas por Yolanda Díaz, acusan al Ministerio de bloquear el plan y de intentar excluir del programa a las cooperativas de crédito, que Socioeconómica considera la columna vertebral del proyecto. Esta es otra confrontación más en la larga historia de luchas entre estas dos ramas del poder ejecutivo.
Este periódico preguntó al Ministerio de Asuntos Económicos, que aún no ha respondido a las reclamaciones de los laboristas.
Pese a ser de ámbito financiero, el proyecto es competencia del Vicepresidente Segundo en lo que respecta a economía social, que es el segundo apellido del ministerio. La idea principal del decreto es fijar diez estándares de responsabilidad social empresarial y premiar a las entidades que los cumplan mediante promociones y subvenciones.
Según lo dispuesto en el decreto, las entidades que podrán beneficiarse de las medidas propuestas son las citadas cooperativas de crédito, cooperativas de servicios financieros y fundaciones que desarrollen actividades financieras “íntegramente desde una perspectiva socioeconómica”, así como las asociaciones que “promuevan la prestación de ayudas reembolsables a colectivos en riesgo de exclusión financiera”. Un ejemplo de banco cooperativo español es el Grupo Caja Rural o Catalan Coop57.
Como explica Socioeconomía, el ministerio de Carlos Corpo pretende sacar del programa a las cooperativas de crédito, el tipo de entidades más importantes en lo que llaman “finanzas éticas”. El ministerio de Díaz cree que esto debilitará mucho el proyecto y debilitará sus componentes centrales. El proyecto aún se encuentra en sus etapas iniciales, pendiente de la elaboración de informes previos por parte de los ministerios pertinentes y luego del análisis por parte del Consejo de Estado.
La misma fuente indicó que han aceptado varias enmiendas económicas y también acordaron crear un órgano de gobierno dedicado a las finanzas sostenibles, que dependerá del departamento del Cuerpo. Pero mientras dicen que hay un acuerdo político sobre la retención de las cooperativas de crédito en el decreto socioeconómico, el ministerio insiste en que el Ministerio de Economía no acepta esta posibilidad.
En octubre, cuando se propuso la iniciativa, hubo algunas diferencias de opinión entre los departamentos. Además, hubo cierto revuelo cuando los laboristas acusaron a las grandes entidades financieras, en particular Santander y BBVA, de invertir los ahorros de los ciudadanos en el negocio de las armas o los combustibles fósiles.
Estándares “éticos”
Los criterios establecidos por el ministerio para definir la “ética” de una entidad incluyen: “Priorizar el impacto social y ambiental positivo sobre la maximización de los beneficios económicos”; “Reinvertir el 75% de las utilidades en fortalecer el patrimonio de la entidad”; “Prestar especial atención a los impactos sociales y ambientales, así como a los aspectos socioeconómicos al evaluar”; “Adoptar una política retributiva que reduzca las diferencias salariales dentro de la unidad, sin que la relación retributiva entre el salario más alto y el salario más bajo no supere siete veces.”
Las entidades que cumplan estos criterios se beneficiarán de diversas medidas como subvenciones, estudios de interés sobre finanzas éticas, campañas de comunicación y otros “mecanismos de promoción y financiación específicos identificados para las entidades financieras socioeconómicas”. El proyecto apunta a defender la responsabilidad social y corporativa de estas entidades “éticas” pero no considerará penas, sanciones o cargos contra quienes no lo hagan.
mientras avanza el diario.es En diciembre del año pasado, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) advirtió a Trabajo de que el real decreto carecía de precisión y que las subvenciones recogidas en la normativa podían considerarse ayudas estatales y por tanto debían ajustarse a la normativa europea.
Al tratarse de un real decreto, el proyecto no requiere la aprobación del Congreso de los Diputados para entrar en vigor, en línea con las exigencias de Pedro Sánchez de que los ministerios pongan en marcha iniciativas que no requieran apoyo parlamentario. Otros elementos laborales que no requieren aprobación parlamentaria incluyen el endurecimiento de los registros de jornada laboral o el aumento del salario mínimo en todas las profesiones.
Choques repetidos
Para ser presentada al Consejo de Ministros, cualquier iniciativa debe pasar por el Consejo de Representantes del Gobierno para Asuntos Económicos, organismo controlado por el Ministerio de Economía. Los laboristas se han quejado repetidamente de que la economía ha estancado o al menos retrasado muchas iniciativas en el proceso: esto ocurrió con la reducción de jornada, que finalmente fracasó en el Congreso por las votaciones de PP, Vox y Junts, así como con la normativa para los becarios.
Las diferencias entre Díaz y el ministro de Economía, ya sea Nadia Calviño en la primera fase del gobierno de coalición o ahora Carlos Bodi, son clásicos del Ejecutivo. Ha habido un debate público y privado sobre el alcance. ley del jineteabordando temas como la reforma laboral, las prestaciones por desempleo, la reducción de jornada, la reforma de las indemnizaciones por despido o el estatuto de los becarios. Esta vez el conflicto se produjo por un decreto del Ministro de Economía Social.
panel de expertos
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia sobre responsabilidad social y corporativa. El pasado mes de abril, Díaz envió un equipo de expertos a los que encargó analizar y actualizar el marco regulatorio español “para fortalecer la responsabilidad social corporativa”. El informe debía estar listo en diciembre pero aún no ha sido presentado. Fuentes socioeconómicas indican que se está “ultimando”.