El Partido Popular presentó este viernes una denuncia ante los tribunales contra el alcalde nacionalista de Mulas, Manuel Requeijo, acusando al consistorio de irregularidades en los pagos a dos despachos de abogados y presunta prevaricación persistente de determinadas cantidades. … La cuantía anual de más de 387.000 euros por pequeños contratos ha puesto la lupa sobre estas asesorías jurídicas: Leseo Bufete Legal y Stellgus. Los populares, en sus denuncias, señalan la conexión entre ambos y el espacio nacionalista gallego a través de la figura de Óscar Insua, fundador de Leseo, exdiputado de Corcubión y actual diputado del BNG en el Parlamento de Galicia. Pero los “tentáculos” van más allá, afectando a Adega, al Consejo Consultivo e incluso a la institución Valedo do Bobo.
Oscar Insua es el punto de partida de esta red. Tras ser elegido representante del BNG en las últimas elecciones autonómicas, vendió sus acciones de Leseo a dos personas: NSA y María Concepción García Calvo. Este último sustituye a Insua como administrador único de la sociedad que gestiona la sociedad y sus socios. García Calvo es un abogado que firmó las demandas de Adega, la agencia medioambiental vinculada al nacionalismo gallego, contra los parques eólicos autorizados por la Xunta, demandas que durante años han encontrado simpatía en las polémicas sesiones ejecutivas del TSXG, provocando la paralización masiva de estos proyectos bajo la imagen de medidas cautelares. La mayoría de demandas contra las instalaciones proceden de la oficina, que está ubicada en una parroquia del municipio coruñés de Vedra. Hay un total de 19 recursos en 2024, cuatro en 2025 y cuatro en lo que va de año, todos firmados por García Calvo.
Pero no renunciemos a Leseo Bufete Legal. Antes de que García Calvo se convirtiera en administrador único de la empresa, una de las personas que figuraba como coadministrador era Alberte Souto, un abogado especializado en derecho administrativo y cuyas huellas fácilmente podrían identificarse como nacionalistas. Fue secretario general del Ministerio de Medio Rural durante la fase bipartidista (2005-2009) y fue asesor del grupo parlamentario del BNG en el Congreso, el Senado y la Asamblea de Galicia, y de la Fundación Galissa Semper. Se convirtió en miembro del Comité Nacional del BNG. Su nombre volvió a cobrar protagonismo en 2020, cuando organizaciones nacionalistas le propusieron formar parte del consejo asesor y, gracias al voto unánime del Parlamento gallego, pasó a formar parte del mismo. Todavía está ahí.
Recursos derribados por TS
Otro nombre asociado a estas consultoras es el de la abogada Montserrat Calvo Ríos. Es gerente única de Stellgus SL y también fue nombrada por el PP al firmar el contrato con el Ayuntamiento de Mulas. Su firma también aparece en varios recursos contra parques eólicos aprobados por la Xunta, algunos de los cuales, como los de Campello o Bustelo (2022), fueron admitidos en su momento por el TSXG pero fueron desestimados por el Tribunal Supremo, sentando jurisprudencia a favor de la tramitación autorizada por el Gobierno autonómico. En última instancia, esto se volvió irrelevante ya que TSX encontró otra razón para continuar paralizando preventivamente el parque en respuesta a que Adgar proporcionara más recursos.
Casualmente, Calvo Ríos es colaborador de Fernando de Abel Valera, profesor de Derecho administrativo en la Universidad del Sur de California, y el candidato que el BNG viene proponiendo para el cargo de representante de Valedor do Pobo -cargo que corresponde a los nacionalistas por ser segunda fuerza en el Congreso y basarse en convenciones establecidas por el propio grupo político-, pero el Partido Popular ha rechazado reiteradamente esta posición, alegando que es inadecuada. En efecto, este miércoles, la Comisión de Peticiones de la Legislatura regional se reúne de nuevo para discutir el tema, por lo que se tiene la sensación de que se repetirá el guión conocido hasta ahora: el BNG insiste en su candidato, el PP lo rechaza por “falta de institucionalidad” y “violación del consenso requerido”. Vilela es miembro del Consejo de Administración de Adega. El BNG lo atribuyó a un veto político “inaudito”.
Abel Vilela publicó el pasado mes de diciembre un artículo en Nos Diario, el diario más cercano al nacionalismo gallego, en el que se refería al fracaso de una comisión de investigación sobre supuestas anomalías en la contratación pública durante el gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Destacó la actuación de “un diputado experto” que “arrojó un rollo de papel que contenía una lista de pequeños contratos en su ‘foco’ y luego caminó de un lado a otro de la sala”. Ese diputado no era otro que Oscar Insua. Más bien, acusan a su oficina de sobrefacturar a través de un pequeño contrato con una comisión regida por el BNG.
“Esto es algo que hay que investigar”
Ayer, preguntado por las denuncias del partido por la presunta prevaricación constante del alcalde de Mulas en la contratación de dos despachos de abogados, Alfonso Rueda no ocultó que “un ayuntamiento muy pequeño invirtió, por tanto, 4 millones de euros en asesoramiento jurídico relacionado con el mismo partido (en referencia al BNG), hecho que merece ser investigado”. La Xunta y el PPdeG dijeron en rueda de prensa tras la reunión semanal del Gobierno. El presidente se limitó a añadir que “a partir de ese momento, corresponderá al sistema judicial tomar una decisión” sobre el rumbo de una posible investigación judicial.