Los médicos se declaran en huelga durante cuatro días consecutivos esta semana para protestar contra el proyecto de reglamento marco (leyes que regulan las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios) que está redactando el Ministerio de Sanidad y para exigir el establecimiento de normas. … propios, incluidas las especificidades de su profesión. Aunque la huelga se inició a mediados de octubre, llega en un momento vulnerable para los centros de salud y hospitales, con una mayor demanda de atención debido al resurgimiento de virus respiratorios como la influenza. Algunas voces creen que el trasfondo les puede doler, pero dicen que la causa vale la pena.
La semana pasada, tras reunirse con el Ministerio de Sanidad, la Confederación de Sindicatos Médicos Nacionales (CESM) y el Sindicato Médico de Andalucía (SMA) decidieron declararse en huelga porque el Ministerio de Mónica García propuso cambios “insuficientes” en su proyecto de reglamento marco para intentar impedir la movilización. La posibilidad de desarrollar estándares propios aún no está sobre la mesa, y si bien reconocen que el departamento de salud ha hecho “mejoras” para acercar posiciones, todavía creen que esos estándares son escasos. “Queremos tener nuestro propio margen de negociación e insistimos en nuestras propias regulaciones porque queremos que las condiciones de los médicos sean negociadas por los médicos y no por las fuerzas sindicales”, dijo el secretario general del CESM, Víctor Pedrera. La organización de médicos afirma no tener representación entre los grupos que negocian actualmente la ley, entre los que, además del Ministerio de Sanidad, se encuentran UGT, CCOO, CSIF, Satse y CIG-Saúde.
Pedrera cree que los pacientes entienden qué es lo que les provoca el ataque. “La sociedad es muy consciente de las condiciones en las que trabajan los médicos y comprende cada vez más nuestra posición de que ya es suficiente; no creemos que esto vaya a cambiar la opinión pública”, afirmó. Aun así, argumentó que como la comunidad autónoma ya había establecido servicios mínimos, el impacto en los centros de salud no sería tan severo como se esperaba. “Han pasado por siete pueblos y están brindando un servicio mínimo del 50%. Les preocupa que el seguimiento sea alto y como estamos cerca de Navidad, ponen vendas en las heridas con anticipación”. ”
Pero lo cierto es que los centros de salud y hospitales ven desde hace semanas un aumento de pacientes que llegan con virus respiratorios, y los profesionales creen que la presión aumentará tras la huelga médica. Leovigildo Ginel, coordinador del grupo de trabajo de respiratorio de la Asociación Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), vaticina que una parte importante de los médicos de atención primaria apoyarán la huelga, lo que dificultará la asistencia a los consultorios, provocará colapsos y desviará muchas visitas a los servicios de urgencia. El médico recordó que una vez finalizada la huelga también se acumuló trabajo, que implicaba no solo atender a los pacientes sino también gestionar tareas burocráticas como las bajas laborales y las bajas laborales, que tan frecuentes han sido durante esta temporada del virus.
Más ataques
A Genell le preocupa que la imagen de los médicos pueda verse afectada y que los ataques, especialmente los verbales, puedan aumentar cuando los pacientes llegan a los centros médicos con problemas o esperan largos períodos para recibir tratamiento. “En general, la gente quiere y respeta a sus médicos, pero cuando llegan y no están, eso cambia”, anotó. Dijo que era importante que los pacientes supieran que los médicos no hacían huelga por capricho sino para abordar cuestiones relacionadas, como las largas semanas laborales de 70 a 80 horas que muchos tenían que soportar, la falta de pago de pensiones por las horas de guardia o los bajos salarios por menos horas de trabajo normales.
“Los primeros perjudicados por la huelga serán los propios médicos, pero tenemos que hacerlo por el bien de la dignidad. Significa que la gente estará enojada por los médicos y por el enorme aumento de la carga de trabajo porque la próxima semana tendremos que resolver todos los problemas que no se completaron la semana anterior”, continuó Ginel.
Las últimas propuestas sanitarias no consiguen suspender la huelga y las mejoras son “inadecuadas”
Hoy en día, en los servicios de urgencias, el problema se produce principalmente por la tarde, cuando llegan más pacientes gripales y, por tanto, los tiempos de espera son más largos. “El número de casos ha aumentado espectacularmente y hemos visto un aumento en la atención de alrededor del 20%”, dijo Juan González del Castillo, coordinador del equipo de infecciones del Instituto Español de Medicina de Emergencia (Infurg-Semes).
González del Castillo cree que si bien las emergencias sufren una afluencia de virus en esta época del año, esta huelga será aún más dramática. “No hay duda de que si los pacientes no pueden llegar a la atención primaria, tendrán que responder e ir a la sala de emergencias”, predijo. Advirtió que una huelga de médicos hospitalarios también afectaría a estos servicios porque si hubiera menos altas por falta de personal, habría menos camas disponibles para tratar a los pacientes y los pacientes permanecerían más tiempo en urgencias.
La tasa de infecciones respiratorias en atención primaria ha aumentado hasta los 643 casos por 100.000 habitantes en la última semana, con mayores incidencias de gripe, Covid-19 y bronquiolitis. Los expertos creen que esta cifra seguirá aumentando en las próximas semanas.