Más de 300.000 estudiantes de secundaria están a punto de afrontar exámenes que determinarán su futuro académico. Terrible selectividad. El año pasado, la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) trajo una nueva modalidad de exámenes y, además, tardó unas semanas … Los retrasos, cuando las clases ya han comenzado, han provocado frustración entre estudiantes, profesores y familias de toda España.
Este año, el Departamento de Educación continúa haciendo ajustes al modelo, pero los cambios no serán tan repentinos como sugería la teoría del año pasado. La idea es que la capacidad (práctica) se vuelve cada vez más ponderada, mientras que la selectividad se vuelve menos ponderada. Sin embargo, como informó este periódico el año pasado, la disminución generalizada de las puntuaciones se debe más a errores ortográficos que al examen de Pensamiento, que está infrautilizado en la mayoría de los distritos.
Una vez superada la novedad del modelo de examen, en la mayoría de las organizaciones autónomas existen barreras reales a esta selectividad. 2, 3 y 4 de junio, Los malos estudiantes lo encontrarán. Esperan eliminar en varias comunidades “imitadores” que serán utilizados durante los exámenes detector de radiofrecuencia Dada la evolución del sello clásico, ahora es imposible detectarlo a simple vista y transmitirse a través de auriculares.
En concreto, el llamado aumento de los últimos años nano pingüino, Los auriculares prácticamente invisibles escondidos dentro de los oídos permiten al estudiante recibir respuestas dictadas desde el exterior. Las personas fuera del aula pueden utilizar teléfonos móviles o microtransmisores inalámbricos, mientras que dentro del aula, los examinados pueden leer las preguntas a través de un micrófono escondido en un bolígrafo o en la ropa. Pero los auriculares no son el único recurso que ayuda a la “reproducción” moderna, ya que también existen relojes y gafas inteligentes, o directamente inteligencia artificial.
Algunas universidades y regiones autónomas han decidido reforzar los supervisores para frenar el aumento de las trampas tecnológicas. Actualmente se entiende que Galicia (Él es un pionero), Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia, Cataluña, Aragón y Baleares Contendrán detectores de radiofrecuencia. Por su parte, Canarias ha dicho que evitarán el uso de detectores de IA porque quieren evitar ejercer presión adicional sobre los estudiantes.
Sueño automático
En la mayoría de los distritos que decidan implementar estas medidas, se considerarán excepciones para los estudiantes que utilicen dispositivos médicos como medidores de glucosa en sangre o audífonos. El procedimiento es similar en todas las comunidades autónomas: si se detecta el uso de estos dispositivos, el examen se cancelará inmediatamente y por tanto se suspenderá el examen.
Sin embargo, el problema va mucho más allá de los dispositivos ocultos y las nuevas formas de copiar. La llegada de la inteligencia artificial también está provocando un debate más profundo en el entorno universitario: si los modelos de evaluación tradicionales siguen siendo relevantes en una época en la que cualquier estudiante puede generar un texto, resolver un ejercicio o responder una pregunta en segundos.
Muchos docentes reconocen que una prohibición total de la IA no es posible ni una opción viable. La mayoría coincide en que estas herramientas serán parte del futuro de las carreras de los estudiantes y que el desafío no es eliminarlas sino adaptar los sistemas de evaluación. Para ello, las universidades han comenzado a reforzar los exámenes orales, las entrevistas, la evaluación continua y los ejercicios prácticos combinados con la realidad.
Julián Garde, nuevo presidente de la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas), optó hace unos días por “reforzar” las medidas de seguimiento en las pruebas selectivas, aunque apuntó que las cuestiones relacionadas con las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial “requieren un enfoque más horizontal por parte de las universidades”.
Respecto al modelo de exámenes selectivos y si hay que esforzarse en conseguir exámenes más homogéneos, Garde admitió que no sabe “si hay más margen” para una mayor homogeneidad en el PAU y sostuvo que “se están buscando soluciones objetivas”.
