Desde fiestas o concentraciones multitudinarias como los Sanfermines hasta las más discretas tertulias vecinales de las ciudades más pequeñas, bajar la guardia al final de la noche puede resultar desagradable, especialmente para las mujeres. Por esta razón y por … Reducir la inseguridad, Ayuntamiento de Pozuelo Más de un centenar de cubitos de hielo antidrogas se repartirán durante las Fiestas Vecinales de Nuestra Señora del Carmen de este miércoles a domingo para dar respuesta a posibles casos de sumisión de sustancias químicas, reducir los temores de los vecinos a agresiones sexuales o robos y dar un respiro a los asistentes.
Ante todas estas situaciones, en las que muchas veces son los más perjudicados, se han propuesto iniciativas como la desarrollada por Narxcup, una start-up que trabaja para prevenir, proteger e incluso encontrar la manera de proporcionar pruebas forenses contra los envíos de sustancias químicas. Su producto estrella, y el que probarán en el festival de la ciudad de Madrid, parece un cubito de hielo más, pero hacen algo más que enfriar el vaso.
Óscar García, investigador de la empresa que desarrolló este método, explicó a este diario: “Tienen membranas que al entrar en contacto con determinadas moléculas provocan en ellas cambios físicos, como la formación de grietas, que permiten que la bebida pase al interior de los cubitos, donde hay un polímero superabsorbente que convierte el líquido en una gelatina bastante densa”. Este proceso, que se desarrolla en apenas unos segundos, no es la única señal de alerta para estos cubos. La bebida se vuelve azul, tiene un sabor amargo y resulta difícil de beber.
El desarrollo, fruto de cinco años de investigación, puede detectar diferentes sustancias estupefacientes, entre ellas el GHB o éxtasis líquido, la brondanga, la MDMA o derivados de barbitúricos, como fármacos con propiedades sedantes. Una cuestión destacada por Narxcup es que “la mayoría de los productos químicos enviados por las mujeres contienen brondanga, que desaparece del cuerpo después de tres horas”. Sin embargo, aunque ahora es imposible detectar rastros en las víctimas, “está atrapado en el cristal”, explicó Santiago Marquina, socio y director de desarrollo de negocio de la firma.
Además, esta iniciativa no sólo permite a las personas afectadas detectar en cuestión de segundos si son víctimas de envíos químicos, sino que también sirve como medida disuasoria que puede ahuyentar pasivamente a posibles agresores.
“La mayoría de los casos en los que las mujeres envían sustancias químicas son en Burundanga y desaparecen del sistema en tres horas”
Santiago Marquina
Socio y Director de Desarrollo Comercial, Narxcup
Con este innovador y pionero proyecto, la compañía realizará pruebas piloto este fin de semana en Pozuelo de Alarcón, donde algunos de sus empleados también son vecinos de la zona. “Queremos concienciar a la gente de lo que puede pasar con este evento”, afirma el joven emprendedor, que también se presentará el viernes y sábado en una carpa del parque de los Prados de Torrejón de la pequeña localidad madrileña, donde se realizarán diferentes juegos para atraer la atención de cientos de asistentes y acercarlos a un producto que les ahorre el apuro.
|
boca gomosa |
menos de 30 segundos |
Principalmente afectados |
|---|---|---|
| Una vez que se detecta una sustancia intoxicante en el líquido, la bebida se convierte en un trozo de gelatina, cambia de color a azul y tiene un sabor amargo. | Desde el momento en que se detecta la droga, se producen cambios físicos en el vaso o refresco en 30 segundos, lo que genera una alerta de que puede haber sustancias químicas presentes. | Esta medida aborda una condición que afecta principalmente a las mujeres. Sin embargo, nuestros mayores también pueden ser víctimas de esta situación, especialmente por robo. |
Almudena Ruiz, tercera teniente de alcalde de Pozuelo y responsable del distrito de celebración, ha destacado: “Fomentamos la prevención de las adicciones, por ello fijaremos este punto en la celebración y los jóvenes podrán acercarse y realizar actividades de prevención del alcohol, las drogas, el tabaco…”. “Desde el Ayuntamiento apoyamos iniciativas como ésta para que los jóvenes sean conscientes de divertirse con seguridad y de tener reuniones tranquilas”, ha apuntado.
“Apoyamos iniciativas como ésta para que los jóvenes tomen conciencia de divertirse de forma segura”
Almudena Ruiz
Pozuelo de Alarcón Tercer Vicealcalde
Una vez superada la fase piloto, también se probará en diferentes eventos y actos multitudinarios en una treintena de ciudades de toda España antes de poder lanzarse al mercado. “Esperamos que una caja de tres cubos se venda por unos cinco euros”, explicó Marquina al periódico. Los cubos se pueden reutilizar tantas veces como sea necesario hasta que entren en contacto con la sustancia anestésica, momento en el que pierden su eficacia.
pulsera centinela
Esta no es la única iniciativa lanzada en los últimos años para abordar la cuestión de las presentaciones de productos químicos. El pasado mes de septiembre, la Policía Municipal de Madrid aprovechó las celebraciones del Parque Chamartín de Berlín para repartir 5.000 pulseras “Centinela” que vigilan a los asistentes y cambian de color cuando se detectan sustancias ilegales. Estas mismas cintas washi también se utilizan en los ayuntamientos de Móstoles, Alcorcón o Pinto.
Una vez que el hielo detecta la droga, el líquido permanece.
(Matías Nieto)
Este método permite a las víctimas potenciales detectar la presencia de al menos diez drogas. Si sospechas que alguien ha puesto algo en la taza porque podría estar mareado, simplemente puedes sumergir el dedo en él y aplicar unas gotas en el sensor naranja de la banda. La reacción del dispositivo puede ocurrir en dos direcciones. Si el color del sensor permanece naranja o se oscurece ligeramente, no se detecta ninguna sustancia narcótica. Si se pone verde o rojo, la pulsera ha detectado medicación en el líquido. Si aparece de color verde puede deberse a la presencia de GHB; si el color aparece rojo, puede deberse a la presencia de anfetaminas.
El último informe publicado en 2021 por el Instituto Nacional de Toxicología y Medicina Forense, que maneja los hallazgos de presuntas agresiones sexuales químicas, confirma que ese año se realizaron 950 análisis a víctimas de delitos sexuales sospechosas de estar bajo la influencia de sustancias psicoactivas en todo el país.
Según el documento oficial, Madrid fue la tercera comunidad autónoma con mayor número de casos ese año, con 2,9 casos por 100.000 habitantes. Las mujeres son el grupo más afectado por estos crímenes. Sin embargo, estas cifras incluyen no sólo a los grupos más jóvenes, sino también a los ancianos, víctimas de delitos relacionados con la adquisición de dinero o propiedades bajo la influencia de sustancias estupefacientes.
Desde 2018, la Comunidad de Madrid desarrolla un protocolo operativo destinado a “incrementar la sensibilidad del diagnóstico de estos hechos hasta ahora poco conocidos y dar una respuesta médico-legal que salvaguarde los derechos de las víctimas”. El sistema facilita las respuestas a actuaciones clínicas posteriores y detalla los procedimientos de recogida de sangre y orina, así como la custodia de muestras legalmente válidas para que puedan ser utilizadas en actuaciones judiciales tras denuncias de las víctimas.
Además, independientemente de que el paciente haya manifestado su deseo de presentar la correspondiente denuncia, se señala claramente la obligación del profesional médico de cumplimentar un parte de lesiones como “presentación química sospechosa”, que por sí sola puede dar lugar a una intervención judicial.