José Ignacio Landaluce, alcalde de Algeciras (Cádiz), ha dimitido oficialmente de su cargo de senador del Grupo Popular después de que su propia carrera de luchador fuera suspendida temporalmente tras ser acusado él mismo de corrupción y acoso o abuso sexual, según fuentes de medios europeos. La decisión fue forzada por la dirección del PPP, aunque todavía se desempeña como diputado.
El propio Landalús anunció esta semana una suspensión temporal de las credenciales de lucha del Partido Popular para defender su honor frente a las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias, acoso o abuso sexual presentadas ante el Tribunal Supremo por el Partido de los Trabajadores Sociales de España. La denuncia fue presentada el martes y aunque el Partido Socialista lo anunció hace meses, no se ha llevado a cabo.
José Ignacio Landaluce es senador popular desde 2016, en el órgano legislativo donde preside la Comisión de Asuntos Exteriores y es miembro de otras cinco comisiones parlamentarias. La misma fuente señaló también que dependerá de él decidir si mantiene su récord o renuncia como senador, aunque por ahora pasará a un panel mixto en la Cámara alta.
Presidente del Partido Popular Local
El jueves, sin embargo, permaneció en su escaño entre el grupo popular a pesar de ya no ser miembro del partido. El jueves, Antonio Repullo, secretario general del Partido Popular de Andalucía, confirmó su petición de abandonar la militancia en el partido, pero no aclaró si se iniciará una investigación interna para esclarecer qué pasó con el que hasta ahora había ejercido como presidente local del partido y miembro de la junta regional.
Landalús señaló en una nota que dimitió de su cargo organizativo para defenderse mejor de las acusaciones, pero no renunció a sus cargos institucionales como alcalde y senador de Algeciras. Sin embargo, el PPP ha obligado al partido a retirarse después de que registrara su dimisión.
En cualquier caso, el alcalde de Algeciras siguió denunciando las acciones del Partido Socialista de los Trabajadores como “puro oportunismo político, un intento de aprovechar un momento particularmente vulnerable dentro de su partido para renovar acusaciones infundadas con el objetivo de debilitar al gobierno municipal”.