de-100-jarige-tante-nel-de-ligt-op-pad-met-stichting-ambulance-wens-vlakbij-de-sluisjes-waar-ze-gewo.webp


Quería volver a hacerlo: comerse un arenque en la pescadería a la que acude habitualmente desde hace años. En la residencia de ancianos donde pasa los últimos años de su vida, la gente duda en servir pescado a las personas mayores. Un hueso perdido puede ser mortal, especialmente para Pieternella Johanna Dusseljee-de Ligt, de 100 años, que sufre dificultades para tragar.

Referencia

About The Author