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La reforma de la Ley del Mar Menor propuesta por el grupo de la Asamblea Popular Regional de Murcia reduce las sanciones y puede vulnerar un principio fundamental del derecho medioambiental: el principio de no regresión: “Se vulneran directamente los derechos de la laguna”, advierte Eduardo Salazar, abogado medioambiental y defensor de la persona jurídica del Mar Menor. Salazar advirtió que la Tutoría del Mar Menor pediría un recurso de apelación contra los cambios si se aprobaba la propuesta y no descartó que el Gobierno español finalmente hiciera la propuesta.

La reforma de la Ley del Mar Menor es la última exigencia que Vox hace a los partidos populares para los presupuestos autonómicos de 2025 firmados en junio de este año. Esto se cumplió tardíamente, ya que el acuerdo presupuestario establecía que el “proceso de revisión y reforma” de la Ley Marmeno se iniciaría “antes de octubre de 2025”.

Según el proyecto de ley, obtenido por este diario, el régimen de sanciones se extraerá de la normativa sobre contaminación por nitratos para aparecer en futuros planes de actuación para las zonas vulnerables del Campo de Cartagena. Al mismo tiempo, los agricultores y ganaderos estarán sujetos al régimen nacional de sanciones establecido en el artículo 27 de la Ley 30/2022, de 23 de diciembre, por la que se regula el sistema de gestión de la Política Agraria Común y otras materias relacionadas con la nutrición sostenible de los suelos agrícolas.

Con el cambio de marco, el importe económico de las sanciones se ha reducido significativamente: la legislación actual prevé multas para sanciones menores de hasta diez mil euros, mientras que las multas revisadas oscilarán entre 600 y 1.000 euros. “El Mar Menor está muy enfermo, y en la UVI tenemos todos los motivos para imponer sanciones más duras a prácticas como la agricultura que lo dañan”, afirmó Salazar, que también es miembro de la Tutoría del Mar Menor, el grupo designado para representar a la salina una vez aprobada la personalidad jurídica del medio ambiente.

La propuesta también modifica el artículo 83.4 respecto a la posibilidad de que las empresas sancionadas reciban subvenciones públicas. En su versión original, el reglamento establecía que las infracciones graves o muy graves “darán lugar” a la pérdida del derecho a recibir cualquier tipo de ayuda o subvención de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia durante un período de dos años. Ahora, se propone aclarar este apartado para que los incumplimientos graves “puedan derivar” en la pérdida de las ayudas.

El grupo de la Asamblea Popular considera que la actual Ley Marmeno “limita las facultades de los instructores del procedimiento sancionador” a la hora de decidir imponer sanciones adicionales: “Los instructores deben respetar el procedimiento sancionador, que no está restringido en ningún aspecto. Sus afirmaciones son completamente erróneas”, señaló Salazar.

Los ambientalistas pueden emprender acciones legales

En una presentación de Acción Ecologista, la mayoría de las asociaciones que protegen el lago salado expresaron “indignación” por el proyecto de ley popular. Denunciaron: “Lo importante es la eliminación de la ley del régimen de sanciones y, precisamente en una cuestión fundamental como es el control del uso de nitratos, la eliminación de las sanciones que deberían imponerse a los infractores: quienes no cumplen la ley no tienen derecho a subsidios públicos durante varios años”.

Las organizaciones se muestran muy críticas con las propuestas contenidas en la Ley 3/2020, de 27 de julio, de restauración y protección del Mar Menor: “Está claro que se trata de apoyar y proteger intereses comerciales, que son precisamente los sectores más responsables de la eutrofización del Mar Menor. Es puramente cínico”, afirmó Pedro Luengo, portavoz de Acción Ecologistas. Por otra parte, Ramón Pagán, portavoz de la Convención de Marmeño, advirtió que la asociación está analizando el texto propuesto por el Partido Popular y sus consecuencias prácticas: “No descartamos acciones judiciales y administrativas, que anunciaremos próximamente”.

Finalmente, tergiversan la fecha en la que se anunció la propuesta, “23 de diciembre, víspera de Navidad”: “Es un ‘clásico’ utilizar el tiempo libre de la gente para trabajar en proyectos o normativas controvertidas en Navidad o en agosto, con el fin de reducir la oposición social y las protestas. Éste es el verdadero espíritu del Partido Popular en términos de participación y transparencia”. Las organizaciones quieren recordar que el 28 de diciembre realizaron una manifestación en el Palacio de Justicia de Murcia, mientras que el 27 de julio debatieron sobre la restauración y protección del Mar Menor. El ataque a la Ley 3/2020 será uno de sus temas.

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