La provincia de Alicante aún conserva un gran número de espacios al margen de la multitud. Un ejemplo es la playa de Les Pesqueres – El Rebollo, una zona situada en la ciudad de Elche, entre el puerto deportivo y la desembocadura del río Segura, conocida por su alto valor ecológico y entorno protegido. La playa es fina y tiene 1.360 metros de largo, con una anchura media de 60 metros. Es espacioso y tranquilo.
Un detalle útil para el turista, si es necesario consultar con algún vecino del lugar, es que tradicionalmente se la conoce como Playa de Rebollo, ya que su nombre oficial de complejo es menos común en la vida cotidiana. Geográficamente, la playa se extiende naturalmente hacia el sur hasta lindar con la ciudad de Guardamar del Segura y está conectada directamente con el sistema dunar de la Playa de Touzales.
Un ecosistema protegido de inconmensurable valor ecológico
Les Pesqueres – El Rebollo es una playa seminatural y con poca intervención humana, perfecta para disfrutar de la naturaleza en solitario. Su riqueza medioambiental es tan destacada que está plenamente respaldada por una legislación integral. El espacio pertenece al Lugar de Interés Comunitario (LIC) Red Natura 2000, estatus protegido que se ha visto reforzado recientemente tras la entrada en vigor de la Orden del Ministerio para la Transición Ecológica TED/1085/2025, que consolida la protección de espacios críticos para la protección de la biodiversidad marina y costera.
Además, las dunas de la playa están declaradas oficialmente zona de microprotección, un escudo legal y ecológico ideal para proteger la impresionante biodiversidad del litoral ilicitano:
- Flora única: Las dunas fijas de arena están cubiertas por grandes bosques de pinos carrasco bajos (Harlesund) y piñones (pino), con ejemplares de palmeras y cactus. Dentro de la cordillera de dunas móviles dominan especies adaptadas a la movilidad del viento y la arena, como el balun (o pastos marinos) y el cardo marino.
- Fauna Nativa: El entorno es hogar de pequeños mamíferos como conejos, y es un mirador para aves costeras, entre las que destacan el zarapito y el charrán patinegro.
Este paisaje combina un sistema dunar con zonas de humedales y zonas de transición a la tierra. La normativa actual vela por la protección de estos hábitats, asegurando un equilibrio entre el uso recreativo y la protección de su diversidad biológica.
Servicios costeros, deportes y seguridad
Aunque bien conservada, la playa cuenta con un completo catálogo de servicios públicos. La zona dispone de aparcamiento, conexiones regulares de autobús con el centro de Elche, pediluvios, duchas, aseos, alquiler de hamacas y opciones de restauración y acampada en la carretera. Asimismo, los usuarios también disponen de una zona delimitada para la práctica de deportes acuáticos.
La seguridad y la accesibilidad son prioridades en la gestión de la zona de arena, que es apta para personas con discapacidad y cuenta con puestos permanentes de salvamento. Para la cobertura de emergencia, se desplegaron a lo largo de la costa dos barcos de salvamento marítimo y dos ambulancias.
Esta normativa de servicios, unida a las garantías de seguridad y mantenimiento medioambiental, han permitido que Les Pesqueres – La playa de El Rebollo recupere la denominación de Bandera Azul, distintivo que certifica el estado de los servicios públicos de Elche.
Elche reafirma su excelencia medioambiental
La calidad ambiental cumple con los estándares de protección ambiental mantenidos por el gobierno municipal. En 2026, el Ayuntamiento de Elche revalidó las cinco Banderas Azules otorgadas por ADEAC, confirmando los estándares de seguridad, gestión y servicio de su litoral. Este reconocimiento resalta el trabajo técnico que ha mantenido a la Costa en el riguroso nivel del premio internacional. Las cinco playas famosas son:
- Les Pesqueres – El Rebollo
- Arena del Sol
- carabasi
- alterado
- marina de guerra
Elche: Seleccionada tres veces Patrimonio de la Humanidad
El balance de Elche va acorde con la regularidad de la provincia de Alicante, que históricamente ocupa el primer puesto en número de Banderas Azules concedidas en España. Gracias a la continuidad de sus municipios, la provincia ha consolidado su posición en la gestión costera. En el entorno alicantino destacan trayectorias como la de Guardamar del Segura, con más de 15 años de certificación ambiental; Orihuela, situada en el top 10 de localidades con más premios acumulados de España; o El Campello, con sus playas Mutxavista y Carrer de la Mar, que mantienen esta distinción desde hace treinta años.
Además del valor de su patrimonio marítimo, una estancia en la zona permite vivir el ambiente cultural de Elche, la única ciudad de España con tres bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El municipio invita a complementar el recorrido costero visitando el histórico Palmeral, una zona agrícola con más de 200.000 ejemplares, entre los que destaca el Huerto del Cura, o visitando el casco antiguo y visitando la Catedral de Santa María, sede del espectáculo Misteri d’Elx (Patrimonio Inmaterial).
La ruta patrimonial incluye el Palacio del Castillo de Altamira, que alberga el Museo Arqueológico e Histórico de Elche (MAHE), las ruinas de Alcudia donde fue descubierta la icónica Dama de Elche, y el Museo de la Escuela de Pusol, también reconocido por la Unesco por su labor en la preservación de la cultura tradicional. Por último, los visitantes interesados en el ecoturismo pueden disponer en su interior de espacios naturales relevantes, como el Clot de Galvany o el Parque Natural de El Hondo, ideales para practicar senderismo y observación de aves.