La Audiencia Provincial de Baleares condenó este miércoles, tras acuerdo unánime, a seis jóvenes acusados de una serie de vejaciones y agresiones a un joven con una discapacidad reconocida del 38%, incluido tatuarse un pene en la cara. El acusado admitió que los hechos tuvieron lugar en Manacor, Mallorca. Inicialmente fueron detenidas siete personas (tres mujeres y cuatro hombres) de edades comprendidas entre 20 y 31 años.
El veredicto fue pronunciado “oralmente” por el tribunal segundo, que consideró a las seis personas culpables de delitos contra la moral, lesiones leves y coacciones. El tribunal condenó a cada uno de ellos a cinco meses de prisión por el delito de poner en peligro la integridad moral, veinte días multa con multa de cinco euros diarios por el delito de agresión y nueve meses multa con multa diaria de cinco euros por el delito de coacción.
Además, el condenado deberá pagar solidariamente a la víctima 18.160 euros y no deberá acercarse a ella a menos de 250 metros ni comunicarse con ella.
Según recoge la resolución, los hechos tuvieron lugar a principios de 2021 y el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) anunció su sentencia. El magistrado afirmó que la víctima no podía dar un consentimiento válido a las acciones del acusado debido a su discapacidad. Aprovechando esta situación, los jóvenes organizaron un llamado concurso de intercambio. mirar En él fue sometido a diversos castigos y vejaciones que el tribunal consideró gravemente degradantes.
La acusada se tatuó un pene en la cara, otro dibujo similar en el lado derecho de la cara, se afeitó y se tatuó las cejas, se tatuó un tatuaje en forma de sujetador en el pecho, se tatuó las orejas, se perforó el cuerpo, le ató las muñecas, le quemó los labios con pegamento y le cosió los dedos de los pies.
El tribunal aplicó las circunstancias atenuantes de daños y dilación indebida a los seis acusados. Antes del juicio, registraron íntegramente el monto de la indemnización fijada para la víctima y admitieron los hechos.
Asimismo, la Fiscalía manifestó que entre el 21 de marzo de 2023 y el 8 de mayo de 2024, y entre el 5 de junio de 2024 y el 11 de febrero de 2025, el proceso permaneció paralizado por causas ajenas al imputado, lo que fue tenido en cuenta al momento de reducir la pena.
La víctima aceptó participar en un concurso de “cambio de look”, pero la práctica se convirtió en graves abusos y humillaciones, según fuentes de la investigación citadas por la agencia Efe en su momento. El acusado le propuso ir a una casa de Manacor y él accedió. Durante todo el fin de semana se realizaron allí “pruebas”, con consecuencias negativas que alcanzaron un nivel muy brutal. Finalmente, el domingo, la víctima abandonó la casa donde había sido humillada y denunció el hecho a la Policía Nacional, que posteriormente detuvo a los implicados.