La huelga indefinida del profesorado no universitario de la enseñanza pública valenciana ha entrado en su decimoctava jornada lectivo, en medio de rupturas en las negociaciones, crecientes protestas callejeras y tensiones inherentes a la incertidumbre sobre el futuro de la huelga iniciada el día 11. … En mayo hubo un impacto en el monasterio y en la familia.
Profesores de dos colegios y dos instituciones de la provincia de Valencia consultados por ABC reconocieron el caos del final del curso escolar y el impacto de la exigencia de una cuarta semana en las relaciones personales de los trabajadores.
La situación en los cuatro países es muy similar: la naturaleza arraigada de la situación está empezando a dividir a los docentes en dos facciones: los que apoyan la huelga para mejorar la vida de todos y los que no, ya sea porque no están de acuerdo con sus principios o porque –aunque se unieron en primer lugar– ya no pueden permitirse la pérdida financiera de no ir a trabajar. Además de esto, al mismo nivel, algunos grupos de estudiantes están avanzando en el plan de estudios mientras que otros no, lo que también ha creado tensiones entre los docentes.
Ante esta situación, la Administración General ha abierto un canal para que familias y profesores puedan comunicar cualquier incidencia. Según datos del Ministerio de Educación, la tasa de seguimiento del martes fue del 12,62%. La proporción media de docentes llamados alcanzó el 35,2% en la primera semana y cayó al 24,2% y al 17,6% en las semanas siguientes. Los días 1 y 6 fueron los días más monitoreados y siempre coincidieron con los datos oficiales.
Las protestas callejeras continuaron a diario, y se esperaba que también asistiera el presidente regional, Juanfran Pérez Lorca, mientras que un ataque policial contra un maestro jubilado que se manifestaba pacíficamente el domingo aumentó la indignación.
Tanto es así que desde el lunes decenas de profesores han acampado sin autorización en la plaza de la Virgen de Valencia, a pocos metros de Palau, para aliviar el estrés. Incluso si pudiera ser desalojado, crearía un conflicto político entre el ayuntamiento y la delegación del gobierno, los cuales tienen el poder de hacerlo. Por supuesto, las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) se desarrollan con normalidad.
Camping en la Plaza de la Virgen de Valencia.
(EFE)
Mientras tanto, en el Ministerio de Educación, la reunión propuesta a los sindicatos el domingo continuó discutiendo uno a uno los ocho puntos de los temas negociadores: burocracia, proporciones, plantillas, infraestructuras, inclusión, formación profesional, valencia y salarios. Todos los programas excepto este último, que el Gobierno de Lorca da por finalizado tras la firma del convenio con ANPE y CSIF, aumentarán progresivamente la subvención en zonas concretas hasta los 200 euros en 2028 e implementarán seis días de asuntos propios.
Las dos organizaciones -CSIF decidió la semana pasada dejar de convocar huelgas- participan en la programación prevista del lunes al miércoles, pero legalmente no pueden llegar a ningún acuerdo al no participar los otros tres sindicatos que componen la mesa sectorial.
STEPV (mayoritaria), UGT y CCOO son consistentes en este sentido. Después de que sus representantes celebraran una corrida de toros el pasado domingo en la sede del ministerio, siguen reclamando la reapertura de las negociaciones salariales y piden a la concejala Carmen Orti y al secretario regional Daniel McEvoy que les vuelvan a convocar -como ya ha ocurrido- porque en la reunión celebrada esta semana sólo intervinieron los directores generales y fueron “incapaces de aceptar modificaciones que supusieran una mayor dotación económica”.
Dos puntos de fricción: salarios y valencianos
La exigencia de reabrir la cuestión salarial -ya incluida en la partida presupuestaria que trata el Parlamento valenciano- y todo lo relacionado con la promoción de la lengua valenciana son dos principales puntos de fricción.
Acusaron al gobierno de “retrasar deliberadamente” las negociaciones para “prolongar el conflicto”. Creen que hay “margen de maniobra” y quieren que se les envíe un nuevo documento cuando finalice la sesión de trabajo telemática del miércoles, pero tampoco asistirán.
¿Qué dice el Ministerio de Educación? La responsable del departamento, Carmen Ortí, criticó este lunes que el grupo Telegram del sindicato esté difundiendo mentiras y distorsionando el contenido de las negociaciones. También denunció que en las redes sociales se había publicado información personal sobre su familia y su domicilio.
Aunque ambas partes están dispuestas a llegar a un acuerdo, en esta etapa del juego ninguna de las partes está dispuesta a ceder. Ante esta situación, algunos equipos directivos (centenares de los cuales dimitieron por estrés) solicitaron un cambio de interlocutor o mediador para resolver la situación. Por ahora, todo menos sorpresa parece indicar que camisetas verdes y chalecos amarillos seguirán apareciendo en las calles de las tres provincias, al menos durante el resto de la semana.