Bajo el sol de junio, la trama del futuro está destinada escuela de educacion especial Aún no hay rastros de actividad en Illeskas. El terreno está rodeado de casas y calles y cubierto de pasto seco y maleza. Ni grúas, ni excavadoras, ni materiales de construcción. … Hospedarse. Tampoco hay señales de que allí se construya, al menos no todavía, el centro educativo que decenas de familias llevan años pidiendo.
A primera vista, nada hace pensar que en este lugar debiera comenzar la construcción de una de las infraestructuras educativas más esperadas de la comarca de La Sagra. Sin embargo, este terreno vacío encierra la esperanza de muchas familias con niños con necesidades educativas especiales que creen que la nueva escuela abrirá sus puertas el próximo curso 2026/2027. Sin embargo, la realidad es muy diferente.
El centro comenzará a funcionar en septiembre pero no estará ubicado en el edificio previsto. Debido a problemas con la empresa ganadora, se paralizó la construcción y se buscaron soluciones temporales para mantener a los estudiantes en la escuela.
La noticia se transmitió a las familias hace unas semanas en una reunión celebrada en Illescas, a la que asistieron responsables del Consejo Comunitario de Castilla-La Mancha, representantes de entidades educativas y de inclusión, miembros de la corporación municipal y el futuro equipo directivo del centro.
La decepción es especialmente palpable para quienes llevan años esperando este recurso educativo. María, madre de un niño con necesidades especiales, recuerda una reunión a principios de año en la que “nos mostraron los planos, nos explicaron el proyecto y nos juraron que el proyecto estaría listo en septiembre”. “Nos dijeron que no nos preocupáramos porque ya estaba todo aprobado y la construcción estaba por comenzar”, explicó.
Debido a problemas con la empresa ganadora, se paralizó la construcción y se buscaron soluciones temporales para mantener a los estudiantes en la escuela.
La presentación generó gran expectación entre las familias cuando aparecieron sobre la mesa los planos de las instalaciones, que incluyen 16 unidades, una piscina climatizada, un gimnasio, comedor, espacios de terapia y otros espacios adaptados a las necesidades de los estudiantes.
Pero han pasado las semanas y la imagen de la trama sigue siendo la misma. Sin movimientos de tierra. Las malas hierbas pudieron crecer gracias a las buenas lluvias caídas en abril. “Llegó abril y todavía no había excavadora. Sabía que la escuela no llegaría a tiempo”, dijo impotente.
María admite que la noticia no le sorprende, aunque sí la deja “profundamente frustrada” porque “muchas familias llevan años pidiendo este colegio. El Reino del Tule es un centro de referencia en Esquivias y muchos niños con necesidades especiales van allí, pero el centro está saturado y muchas familias no pueden viajar a Toledo. Cuando anunciaron el colegio pensamos que por fin se hacía realidad. Por eso ahora estáis decepcionadas”.
“Conflicto” con empresa constructora
Como explicaron el ayuntamiento y la junta directiva durante las reuniones con las familias, los problemas surgieron después de que surgieron diferencias con la empresa ganadora. El concejal de Educación, Carlos Amieba, explicó: “La empresa constructora no quiere realizar la construcción de acuerdo con las condiciones de la adjudicación, por lo que se debe rescindir el contrato”. Por lo tanto, una vez finalizado el proceso administrativo público, el proyecto deberá volver a licitar.
La responsable de educación cree que este conflicto “no afectará” a la creación del centro porque “estará operativo el 1 de septiembre. Lo que no estará terminado es el edificio”, explicó Amieba.
La solución adoptada por la Delegación Provincial de Educación y el Consell Illesco fue ceder temporalmente las actividades al CEIP Clara Campoamor. “El centro cuenta con tres aulas de educación especial y el próximo curso se abrirán dos más. Además, el nuevo equipo directivo del colegio se encargará de la gestión de estas aulas cuando se construyan las instalaciones definitivas”, explicó el concejal.
‘Lo vimos venir’
Patricia, otra madre de un estudiante con necesidades especiales, compartió la misma frustración. Reconoció que muchas familias se mostraron escépticas desde el principio. «Nos mostraron unos planos impresionantes. Piscina, gimnasio, terraza enorme… todo luce genial. Pero cuando pasas por ese campo te das cuenta que no quitaron ni una sola margarita”, dijo.
Su hijo sigue asistiendo al colegio fuera de Illeskas, y fueron las dudas sobre el plazo las que le llevaron a decidir no solicitar por el momento una plaza en el nuevo centro. «No lo creeré hasta que lo vea construido. “Sabemos que es imposible estar listo en septiembre”.
La noticia provocó indignación entre muchas familias, a pesar de que Patricia aseguró que la mayoría ya está sintiendo las consecuencias. “Cuando te dicen en enero que para septiembre una escuela estará terminada y ves pasar meses sin que empiecen las obras, sabes lo que va a pasar”.
Reclamaciones más allá de los edificios
El aplazamiento del centro vuelve a poner sobre la mesa las reivindicaciones históricas de las familias de alumnos con necesidades educativas especiales. Muchos denunciaron la falta de talento especializado en las escuelas ordinarias y pidieron más recursos para garantizar una verdadera inclusión educativa.
“Necesitamos más expertos en pedagogía terapéutica, audición y habla. Hay muchos niños que necesitan apoyo continuo, pero esos recursos no llegan”, afirmó.
Entonces, si bien hablan positivamente del inicio de operaciones temporales del centro, insisten en que el objetivo final sigue siendo el mismo: tener una instalación renovada y completamente equipada.
Al mismo tiempo, la imagen de la trama resume la situación actual mejor que cualquier discurso. Porque donde debería haber más aulas y espacios de terapia, sólo crecerán malas hierbas.