La desaparición del empresario alicantino Jesús Tavira desde el 18 de marzo del año pasado ha despertado intriga y atención mediática en toda España porque fue testigo en el caso del asesinato de Mª Carmen Martínez, viuda del fallecido expresidente del banco. … Vicente Sala de Caisse de Mediterráneo (CAM).
Aunque se ha descartado su conexión o participación y se desconoce su paradero actual, estos antecedentes no relacionados con uno de los crímenes más notorios alimentan ahora varias teorías infundadas. Además, tras encontrar su coche -un Audi Q5- aparcado en la calle del barrio Virgen del Carmen totalmente destruido por el fuego.
Aunque figuraba como “testigo clave” en la investigación y Tavira llamó la atención sobre más de 200 llamadas telefónicas realizadas al único acusado de causar la muerte, el yerno de la víctima, Miguel López, la Policía Nacional lo descartó de cualquier implicación en el incidente.
El empresario, entonces propietario de un depósito de chatarra, justificó esta comunicación regular a través de sus relaciones comerciales, ya que compraba coches usados para piezas, y dejó de hablar con él tras el asesinato de su suegra, ya que el concesionario Novocar cesó su actividad.
En el momento de su desaparición vestía una camiseta blanca, pantalón beige y una chaqueta marrón. Además del portal dedicado SOS Desaparecidos, hubo múltiples mensajes en redes sociales de su familia, entorno laboral o comunidad (Florida) preguntando por su paradero.
También se especula que está muerto y su cuerpo fue encontrado en la laguna de Labasa, aunque lo único seguro de momento es que la Policía Nacional está investigando su desaparición, como en muchos otros casos.
Al mismo tiempo, el caso de la Crónica de los Acontecimientos Negros se cerró erróneamente, sin encontrar al asesino, y el resultado fue desconcertante y contradictorio: el único sospechoso fue absuelto por el jurado en un segundo veredicto (el primer veredicto, culpable, fue declarado inválido por el juez por falta de motivo razonable), y el veredicto fue apelado hasta el Tribunal Constitucional, que lo aprobó después de que el Tribunal Supremo ordenara un nuevo juicio.
Como último paso, el hijo mayor del fallecido, Vicente Sala Martínez, ha acudido al Tribunal de Justicia Europeo de Estrasburgo para reabrir el caso porque está convencido de la culpabilidad de su cuñado, que se encontraba en prisión preventiva antes del juicio en el momento de su conspiración para controlar el emporio empresarial familiar con una facturación anual de más de 300 millones de euros (son ciertas).