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Este jueves se desarrolla en Panamá la segunda y última jornada del Foro Económico Internacional para América Latina y el Caribe 2026, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe CAF y apoyado por el Grupo Prisa (editor de El País) a través del foro Mundo en Progreso (WIP). El evento, que tenía como principal objetivo fortalecer los vínculos empresariales, se ha convertido en una cumbre multilateral regional con un alto contenido político y es necesaria américa latina davos. El miércoles, siete jefes de Estado, un presidente electo y 6.000 invitados debatieron el papel de América Latina en el nuevo mundo.

La jornada siguiente comenzó con un discurso del alcalde de la ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, quien tomó posesión del cargo con el Partido Popular de origen cristiano. “Me gustaría proponer ampliar este foro para que no sirva sólo al presidente y a las empresas”, afirmó. “Lo mismo ocurre con los alcaldes de ciudades de América Latina y el Caribe”, continuó, explicando que su administración se inspiró en lo que habían hecho otros líderes metropolitanos, como los colombianos, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el alcalde de Bogotá, Carlos Garán.

Joseph Oughourlian, presidente del Grupo Prisa, sostuvo que la educación de calidad y la información independiente eran “dos recursos que no pueden ser robados ni expropiados” en América Latina y el Caribe. “Estas son bases importantes para fortalecer una nación fuerte e independiente”, concluyó tras reconocer sus preocupaciones sobre el estado actual de la educación. Según la UNESCO, el 55% de los estudiantes latinoamericanos no alcanzan los niveles mínimos de lectura. Este porcentaje es el doble del promedio de la OCDE de alrededor del 26%. “En nuestras manos está la capacidad de despertar a 120 millones de estudiantes de educación básica (…) con 120 millones de ciudadanos Necesitamos que estén bien capacitados y bien informados en el futuro cercano para contribuir al crecimiento y la prosperidad de América Latina. ”

Ugurlián también destacó el discurso pronunciado ayer por el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en el que enfatizó la importancia de crear una cultura de confianza. “Esta es la lucha que estamos librando, la lucha por la democracia, contra la desinformación y contra la verdad”, afirmó.

En el segundo día del foro participaron el expresidente colombiano Juan Manuel Santos y miembros del Consejo Asesor del WIP. Santos se une a varios expertos que recientemente han intervenido en el debate y advierten que América Latina corre el peligro de seguir siendo irrelevante en el escenario internacional. “En este mundo impredecible, América Latina tiene que encontrar su camino para desempeñar un papel y ser partícipe de las discusiones sobre cómo se puede reorganizar el mundo”, explicó. “En esta cumbre escuchamos a todos los presidentes decirnos: ‘Debemos unirnos, debemos integrarnos’. Hemos estado escuchando esto durante años, durante décadas, pero no se ha traducido en acciones concretas”.

Santos exige “certidumbre” para Venezuela. El expresidente colombiano aseguró que América Latina podría jugar un “papel decisivo” en la crisis. “Esta es una discusión legítima. Lo que Estados Unidos está haciendo es ilegal y el precedente es muy peligroso… Pero la mayoría de la gente está contenta de que estén encarcelando a (Nicolás) Maduro porque es ilegalmente responsable de algunos crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra”. Santos planteó muchas preguntas en su discurso: “¿Cuánto tiempo seguirán en el poder aquellos que antes reprimieron? ¿Cuándo se celebrarán elecciones? ¿Cómo será esta transición, qué pasará con el régimen?”. Añadió que la cuestión debe resolverse “lo antes posible”.

El vicepresidente del Grupo Prisa, Fernando Carrillo, y el director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, también estarán presentes durante toda la jornada, donde entrevistarán al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz.

El núcleo es el mismo: la necesidad de una voz latinoamericana frente a un mundo cada vez más volátil. Si la estrategia del siglo pasado fue un frente de “Estados no alineados” que incluía a gobiernos mundiales descontentos con las divisiones que habían creado Estados Unidos y la Unión Soviética, la nueva realidad parece estar avanzando hacia alianzas regionales que eliminan las diferencias internas.

El encuentro se podrá retransmitir en directo en la plataforma de EL PAÍS.

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