Ayer albero maestronte sangró. Cuando Rocca Rey levantó su espada ante el quinto toro de la tarde, supo que era matar o morir.
Los Bulls también lo sabían y tocaron a Andrés y lo agarraron del muslo sabiendo esto. … Ante él había un matador de carácter. Desde que Rocca Ray brindó por Jolie, quedó claro que quería demostrar al público que ha ocupado su lugar en el coso de toros en los últimos días. Nada más comenzar la misión, se arrodilló y pisó el acelerador, logrando este objetivo en distancias cortas y medias.
Cuando lo llevaron de urgencia a la enfermería, con los muslos abiertos, su única preocupación era saber dónde aterrizó la espada. Al mismo tiempo, se sentía orgulloso y satisfecho de regar la plaza de Sevilla con la sangre de su propia figura.