El mercado del alquiler de coches afronta las promociones de verano con perspectivas de crecimiento y un abanico de ofertas más amplio que en años anteriores. Sin embargo, también se espera que el fuerte atractivo turístico aumente la demanda en los próximos meses, por lo que los expertos recomiendan planificar con antelación y revisar cuidadosamente las condiciones de los contratos para evitar sorpresas.
La Federación Nacional de Empresarios de Arrendamiento de Vehículos con Chofer y No Tripulados (FENEVAL) espera que las matriculaciones en el canal de alquiler alcancen aproximadamente 92.800 vehículos entre mayo y septiembre, lo que representaría un aumento del 5,5% respecto al mismo periodo de 2025 y un aumento del 10% respecto a 2024. En el acumulado de los primeros nueve meses del año, los empresarios esperan instalar más de 207.500 unidades, un aumento del 8,7% durante 2024 en comparación con el mismo período hace un año.
Las cifras reflejan el resurgimiento y expansión de una industria que juega un papel clave en la movilidad turística, especialmente durante los meses de verano cuando millones de turistas nacionales e internacionales recurren al alquiler para viajar entre destinos urbanos, costeros, rurales e insulares.
Ignacio Manzano, presidente en funciones de FENEVAL, afirmó: “El alquiler de coches de verano permite a los usuarios explorar nuevos destinos con mayor libertad, ajustar sus itinerarios según sus necesidades y disfrutar de una experiencia de viaje flexible, segura y cómoda”. Sin embargo, advirtió que una experiencia satisfactoria comienza mucho antes de recoger las llaves del auto.
Reserve con anticipación y compare ofertas
Los empleadores recomiendan comparar diferentes empresas antes de reservar. El precio no debe ser el único criterio de selección, ya que la cobertura, las condiciones de cancelación o los posibles cargos adicionales pueden variar significativamente entre las compañías aéreas.
La elección del vehículo también debe adaptarse al tipo de viaje. Una escapada a la ciudad no requiere las mismas características que unas vacaciones familiares con varios pasajeros y mucho equipaje. Factores como la duración del viaje, el destino o la necesidad de equipo adicional pueden influir en la decisión.
Lee la letra pequeña
Uno de los errores más comunes que cometen los usuarios es no revisar detalladamente el contrato. Puede haber costos inesperados asociados con restricciones de kilometraje, tiempos de regreso, restricciones de edad o sanciones por no cumplir con ciertas condiciones.
También es importante comprender la cobertura y los deducibles, que es la cantidad de dinero que un cliente debe pagar si su vehículo sufre daños. En muchos casos, las empresas ofrecen protecciones adicionales que pueden resultar interesantes según el tipo de viaje.
Preste atención al combustible y al estado del coche.
La política de combustible es otro punto clave. Si bien el modelo más común sigue siendo el ‘full’, algunas empresas utilizan fórmulas diferentes que pueden suponer cargos adicionales si no se cumplen las condiciones acordadas.
Antes de abandonar la oficina de alquiler, FENEVAL recomienda inspeccionar detenidamente el interior y exterior del vehículo y comprobar los documentos de entrega por si hubiera desperfectos previos. La toma de fotografías se puede utilizar como prueba más adelante si surgen discrepancias.
La federación también recuerda que sólo podrán conducir el vehículo las personas incluidas en el contrato. Saltarse el conductor adicional podría causar serios problemas si ocurre un accidente o una avería.
Aprenda cómo actuar cuando ocurre un incidente
Otro aspecto que debes comprobar antes de emprender tu viaje es el programa de asistencia en carretera. Disponer de números de contacto y conocer la documentación necesaria para gestionar la incidencia puede agilizar la resolución de problemas durante las vacaciones.
Finalmente, el vehículo deberá ser devuelto en el lugar y hora indicados. Entregar un automóvil fuera de plazo puede generar un recargo, por lo que los empleadores recomiendan verificar nuevamente el estado del vehículo y conservar recibos o fotografías del tiempo de entrega.