Ahora se está volviendo una imagen familiar: Mark Rutte en la silla junto a Donald Trump en la Oficina Oval. El miércoles, el jefe de la OTAN volvió a hacer todo lo posible para suavizar las arrugas en su relación con el presidente estadounidense. Equipado con grandes gráficos impresos, Rutte incluso intentó derrotar a Trump con su arma preferida.
Referencia