El extremo más meridional de la Tierra alberga uno de los mayores tesoros medioambientales del mundo. Los glaciares ubicados en el hemisferio sur se encuentran entre las reservas de agua dulce más importantes de biodiversidad y biodiversidad existentes. … El futuro de la humanidad. Como resultado, la presión del gobierno argentino para modificar la Ley de Glaciares, que los protege de la explotación económica, ha alarmado a los grupos ambientalistas.
Los debates ya comenzaron en el Congreso argentino y las protestas para proteger este recurso natural se repiten semana tras semana en Buenos Aires. Desde el 26 de febrero del año pasado, el proyecto ha recibido la mitad de la aprobación del Senado y actualmente está pasando por una revisión completa en la Cámara de Representantes. El gobierno argentino apuesta a que el proyecto de ley se convertirá en ley a principios de abril, prometiendo que traerá importantes inversiones, mientras avanzan las protestas para defender las reservas de agua dulce.
Ley actual
La disputa sobre el destino del glaciar ha encabezado la agenda legislativa argentina en los últimos días. La ley que protege los glaciares data de 2010 y establece, entre otras cosas, que un glaciar es “cualquier masa de hielo estable o de movimiento lento, con o sin agua en su interior”. Las protecciones defendidas por las normas también incluyen la protección del ambiente periglacial, que consiste en permafrost y cuya función regular es servir como recurso hídrico. El proyecto de ley busca cambiar las regulaciones actuales y transferir el poder de decisión sobre qué glaciares proteger y cuáles no a las provincias.
Una de las disposiciones más importantes que el gobierno argentino busca modificar es el artículo 6 de la ley, que prohíbe explícitamente la minería y la exploración y extracción de hidrocarburos en la zona, lo que generó la ira de las asociaciones ambientalistas. También impide la construcción de instalaciones industriales, ingenierías o infraestructuras que puedan alterar de cualquier forma la dinámica natural del hielo o la calidad del agua, así como el almacenamiento o manipulación de sustancias tóxicas.
proteger el agua
Si se revisa este artículo, algunas áreas glaciares enfrentarán una posible extracción minera y petrolera en áreas periglaciales. La Agencia de Protección Ambiental considera que esta actividad minera tiene un alto impacto ambiental, utilizando explosivos que afectarán las montañas, cambiando con ello el paisaje y los ecosistemas locales.
La reforma impulsada por el Palacio de las Rosas ha sido aprobada por el Senado argentino, con 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. El argumento del gobierno es que su objetivo es “ordenar el marco regulatorio existente, poner fin a las interpretaciones arbitrarias y consolidar un programa de federalismo ambiental totalmente compatible con la Constitución del país”. Sin embargo, grupos ambientalistas locales e internacionales, incluido Greenpeace, han condenado los serios avances en la protección del agua.
audiencia contenciosa
Recientemente, el Congreso argentino celebró una audiencia pública para discutir el posible impacto de la reforma en el medio ambiente. Mientras se desarrollaba el debate en el interior del parlamento, tuvo lugar una protesta masiva frente al edificio en defensa de la ley sobre glaciares.
La audiencia pública celebrada la semana pasada no estuvo exenta de críticas. Un grupo de diputados de la oposición presentó una solicitud para impugnar el debate tras acusar al partido gobernante de restringir “arbitrariamente” su participación. “Cortaron la participación de manera arbitraria: de más de 100.000 personas registradas, menos del 1% pudo participar”, dijeron en las redes sociales.
La Casa Rosa busca la aprobación inmediata de las nuevas reglas en la Cámara. Pero a juzgar por el rechazo a las iniciativas callejeras, no parece una tarea fácil.