La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respondió este miércoles a Estados Unidos diciendo que su solicitud de arrestar al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “no tenía pruebas”. Fue la respuesta institucional inmediata de México a las acusaciones del sistema de justicia estadounidense de que Rocha Moya y otros nueve funcionarios tenían vínculos con el narcotráfico. Entre los nombrados se incluyen un senador de Morena, el alcalde de Culiacán y varios altos funcionarios de seguridad y policía del estado de Sinaloa. El Ministerio de Asuntos Exteriores anunció que recibió la tarde del martes una solicitud de Estados Unidos para la detención provisional de 10 acusados con fines de extradición para que respondan a cargos que pueden acarrear una pena de 40 años a cadena perpetua. Sin embargo, aclaró que “no se adjuntó ninguna prueba” a la solicitud recibida.
Continuar leyendo