La administración Castor impulsó las reformas laborales más regresivas desde el retorno a la democracia. Sin embargo, su estrategia es presentar fragmentación. Los créditos fiscales al empleo se incluyen en reformas importantes; los contratos por horas iniciales se patrocinan mediante patrocinio; Se revisan las remuneraciones de todas las actividades, la anualización de las horas trabajadas y las iniciativas antisindicales. Este nuevo plan laboral repite el manual de 1979. Desreguló los mercados laborales y debilitó el sindicalismo. La excusa es siempre la misma. Los costes laborales son la razón del alto desempleo. El presidente de la mesa de reapertura laboral dice sin rodeos que la protección ‘es una carpa plateada (problema) para la empresa. “Pero la verdadera carpa plateada Es este nuevo plan el que Chile debe desechar.
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